Sábado. 21.10.2017 |

Plaza de Colón, encuentro de los clérigos menores

Plaza de Colón, encuentro de los clérigos menores
La plaza de Colón, situada en pleno centro de la ciudad y frente a los Juzgados, albergó edificios de gran valor arquitectónico antes de convertirse en este espacio abierto a los salmantinos. La primera construcción realizada en esta zona fue la parroquia de San Adrián, más tarde destruida, aunque durante unos años convivió con el Colegio de Clérigos Menores de San Carlos de Borromeo, y finalmente, pasando por barraca de cine y de baile, llegó a ser la plaza de Colón. 
 
La Parroquia de San Adrián fue construida durante la repoblación de la ciudad, la fecha con exactitud  de su creación se desconoce, pero en 1150 ya existía, según algunos documentos de la época. Lo que sí se sabe, gracias a los historiadores es que la iglesia en su origen fue románica, pero con el paso del tiempo se le fueron añadiendo elementos góticos. San Adrián destacaba por su belleza arquitectónica y ornamental, muestra de ello eran los ojivales que poseía. El encargado de su construcción fue Pedro de Anaya, su fundador, que también ubicó su casa al lado de San Adrián.
 
Tres naves, dos portadas y una torre, junto con la detallada decoración de sus arcos, fueron las responsables de que un grupo de estudiantes de arquitectura de Madrid retrasasen su destrucción. San Adrián ya tenía fijada la fecha y la hora de su destrucción, pero estos estudiantes consiguieron retrasar tres días su demolición para poder realizar dibujos de esta iglesia. Finalmente se destruye en 1853, y se comentó entre los salmantinos de la época que fue por confrontaciones políticas. 
 
Pero la Parroquia de San Adrián convivió durante unos años con el Colegio de Clérigos Menores de San Carlos de Borromeo. De ahí, que la plaza antes de conocerse con el nombre de Colón, se conociese como la Plaza de los Menores.  Los monjes de San Carlos de Borromeo llegan a Salamanca en 1614 aproximadamente, y el primer lugar en el que se instalan es en el Hospital de El Rosario. Más tarde se establecen en unas casas de la calle Serranos hasta que construyen este convento o colegio de clérigos menores, en la primera mitad del siglo XVII. 
 
El Colegio de Clérigos Menores se mantiene intacto hasta 1706, que sufre importantes daños con la Guerra de Sucesión. Y como les sucede a otros muchos edificios salmantinos, también se vio afectado por la Guerra de la Independencia. 
 
Pero los monjes de San Carlos de Borromeo, no son los únicos que deciden instalarse en la zona, gracias a las donaciones de unas casas los monjes Trinitarios Descalzos también habitaron en los alrededores, concretamente lo hicieron donde actualmente están ubicados los Juzgados de Salamanca. Aunque de los trinitarios sí ha llegado a nuestros días la Parroquia de San Pablo, que se conserva íntegra a excepción del atrio que poseía originariamente. 

A finales del siglo XIX y a principios del siglo XX, en la parte superior de la Plaza de Colón estuvo ubicada una barraca, en la que aparte de proyectarse películas, también se organizaban bailes para los salmantinos. A diferencia de la barraca de cine de la Plaza de Santa Eulalia, esta era más estable, se utilizaba durante más tiempo a lo largo del año. 
 
Una vez más, las confrontaciones políticas, las consecuencias de la guerras y la falta de conciencia por la conservación del patrimonio han hecho que no quede ningún vestigio de la parroquia de San Adrián, ni del Colegio de Clérigos Menores de San Carlos de Borromeo para el disfrute de los salmantinos. A pesar de que al realizar la obra de la Plaza de Colón se encontraron restos de la cripta, lo único que ha llegado a nuestros días de los edificios que hubo en la zona es la Iglesia de San Pablo, abierta para los ciudadanos que quieran visitarla.
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