Reunión en Portugal para analizar el presente y el futuro de las políticas agroalimentarias de la Unión Europea

La Confederação Nacional da Agricultura de Portugal (CNA) y la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) han coincidido en que antes de definir qué políticas agrícolas son necesarias para Europa, es necesario definir qué modelo de producción y comercialización responde a los desafíos que se plantean a Europa y al mundo: seguridad y soberanía alimentaria, empleo, desarrollo rural, sostenibilidad y lucha contra el cambio climático

La Confederação Nacional da Agricultura de Portugal (CNA) y la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) se reunieron la pasada semana en Coímbra (Portugal) para debatir las políticas agrícolas y alimentarias europeas.

Entre otros asuntos, se discutieron los Tratados de Libre Comercio y la OMC (Organización Mundial del Comercio), las Reformas de la PAC de 2013 y la Reforma para después de 2020, los desequilibrios de los mercados agro-pecuarios y de la cadena alimentaria y se ha hecho una análisis a los contextos nacionales de España y Portugal ya las formas de cooperación.

En la reunión,  ambas confederaciones coincidieron en que antes de definir qué políticas agrícolas son necesarias para Europa, es necesario definir qué modelo de producción y comercialización responde a los desafíos que se plantean a Europa y al mundo, en particular a nivel de seguridad y soberanía alimentaria, empleo, desarrollo rural, sostenibilidad del modelo productivo, lucha contra el cambio climático, entre otros, y qué modelos responden a los deseos expresados por los ciudadanos europeos en la consulta pública llevada a cabo por la Comisión Europea.

Respecto a la PAC y la próxima reforma para después 2020, CNA y COAG subrayaron la necesidad de poner en debate los instrumentos de regulación de mercado y de la producción, en la necesidad de una legislación europea que impida proyectos para la instalación de mega explotaciones de 20.000 vacas lecheras como la que pretenden construir en España. Asimismo, se rechazó del camino hacia los seguros de renta como forma de respuesta a la volatilidad de los mercados agro-pecuarios, coincidiendo que ello significa la "financiarización” de la PAC y la privatización de la gestión de las ayudas.

También a este nivel, las dos Confederaciones ibéricas entienden que el sector de los pequeños rumiantes es un tema que debe unir esfuerzos de España y Portugal, teniendo en cuenta su importancia social, económica y ambiental en ambos países y que en muchos territorios esta es la única alternativa viable de producción, en particular en muchas regiones de montaña. Como tal, COAG y CNA defienden la necesidad de que los llamados pastos pobres o arbustivos vuelvan a beneficiarse íntegramente de los pagos directos y la necesidad de un sistema de identificación animal simplificado para los pequeños rumiantes que sirva a la realidad de los pequeños productores en régimen extensivo.

CNA y COAG manifestaron también el repudio a la entrada de determinados sectores de producción en sistemas de integración vertical, donde los productores, (muchas veces sin alternativa), pasan a ser en la práctica trabajadores de determinados monopolios, sin derecho de decisión sobre su explotación. Preocupación también manifestada por ambas organizaciones sobre el crecimiento de inversiones en el sector agropecuario por parte de los fondos financieros, como factor de creación de mayor inestabilidad en los mercados y de refuerzo de la concentración de la producción.

Por último, las dos confederaciones coincidieron en la necesidad de creación de legislación, tanto en España como en Portugal, para la creación del Estatuto de la Agricultura Familiar, para orientar las políticas públicas hacia estas explotaciones, por su importancia estratégica desde el punto de vista social, ambiental, económico y en el abastecimiento a las poblaciones  con productos de calidad.