Los colegios celebran el Día de la Paz

Escolares del Colegio Maestro Ávila elaborando un mosaico

Diversas actividades y talleres educativos para reforzar en los niños los valores de convivencia y solidaridad

 

Con motivo del día Internacional de la Paz y la No Violencia este lunes 30 de enero, los colegios celebran diversas actividades y talleres educativos.

En el Colegio San Juan Bosco, las etapas de Educación Infantil y Primaria han trabajado cooperativamente. Cada grupo de Infantil era un continente y junto con los alumnos de Primaria han trabajado en común un gesto de paz con: canciones, poesías, carteles, símbolos, etcétera, que tenían que ver con cada continente, terminando abrazándose para vivir unidos y en paz.

Por su parte, el Colegio Marista se ha desplazado hasta la Plaza Mayor para realizar diversas actividades en favor de la paz. Los alumnos, de 1º de Infantil a 2º de Bachillerato, se han hermanado de dos en dos clases para que pequeños y mayores pudieran compartir un día tan señalado. Mientras tanto, en el Centro Infantil Champagnat, los benjamines del colegio lo han celebrado también con una divertida actividad en la que han pintado sus manos.

En un primer momento del acto, “Imagine”, de John Lennon, ha recibido a toda la comunidad educativa a medida que se colocaban en un gran círculo en el ágora. Después, tras unas palabras del Hermano Director Jesús Corral, todos han cantado la significativa canción de Macaco “Hijos de un mismo Dios”. El momento más especial ha tenido lugar al final. Después de la lectura de un manifiesto por la paz, se han soltado 200 globos para conmemorar el Bicentenario de la fundación de los Maristas y se ha cantado y bailado la canción del lema, “200… y +”. Al volver al colegio mayores y pequeños han compartido juntos juegos en el patio.

En el Colegio Antonio Machado han escogido dos canciones, una es un rap, 'Se buscan valientes', colocándose los pequeños de Infantil y Primaria abajo en el hall para cantar el estribillo mientras los mayores se situaron a lo largo de la barandilla y fueron los encargados de cantar las estrofas. La segunda canción fue para recordar a los refugiados de Siria, una adaptación de Morat 'Cómo te atreves a volver'.

El Colegio Divino Maestro se ha desplazado hasta la Plaza de la Concordia. Cada alumno llevó un símbolo de paz y los más mayores portaron cuatro  pequeñas pancartas. Un vez en la plaza los alumnos de cuarto de ESO leyeron un manifiesto por la paz y desplegaron un gran pergamino con una paloma.  

En el Colegio Amor de Dios realizaron un acto en el que participarán todos los alumnos del centro. El acto consistió en la lectura de frases reivindicativas y un manifiesto a favor de la Paz. Igualmente, se llevó a cabo la suelta de varias palomas.

En el Colegio Maestro Ávila, mientras sonaba la música, todos los alumnos salieron al centro del patio y se fueron colocando para formar el mosaico. A continuación del diálogo “Mamá, ¿Qué es un refugiado?”, adaptación del cuento “Abuelito, ¿Qué es un refugiado?” de Leticia Garcés Larrea. Tras la Oración del Papa Francisco, todos cantaron la canción “Hallelujah” de Leonard Cohen.

Y un enero más, los alumnos del Colegio Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús – Fundación Educativa ACI han leído un manifiesto escrito por uno de los profesores del centro y una nutrida representación de alumnos ha interpretado varias canciones alusivas a la paz. Con la liberación de una paloma, la comunidad educativa ha manifestado su intención de celebrar la paz en nuestra ciudad todos los días.

MANIFIESTO

Nos encontramos reunidos aquí para seguir concienciándonos de la solución al problema de la violencia, y para buscar una solución. Hoy celebramos el día mundial de la no violencia y de la paz, y desde aquí queremos construir un mundo más justo y pacífico usando la no violencia activa como forma de vida, porque la violencia tiene múltiples formas, caras muy diversas: guerras, terrorismo, violencia de género, por razones de sexo, maltrato a inmigrantes, a niños, maltrato a animales, violencia contra el medio ambiente… y toda esta violencia no genera sino más violencia y odio, es una espiral de difícil solución, es una violencia que se autoalimenta. En cambio, la paz necesita de una fuente de amor, del corazón, de la palabra de Dios.

Queremos hoy sembrar la semilla de la paz, queremos ser instrumentos de paz, convertirnos en máquinas de amar, no de matar, porque hay muchos caminos que conducen a la violencia y a la guerra, en cambio, solo hay un camino para la paz: el amor y la no violencia. Y porque la verdadera felicidad no la da el odio, sino el amor, y la única y auténtica lucha solo puede ser la lucha por la justicia y la paz. La paz mundial no es una utopía, no es fácil, pero es muy simple de conseguir: es la suma de siete mil millones de seres que viven en paz consigo mismos y la proyectan al exterior. No es fácil, pero es posible. Empecemos nosotros por conseguir la paz en nuestro entorno. Hagamos la paz, construyamos la paz.