Martes. 23.05.2017 |

La Junta fomenta una campaña de sensibilización para conseguir más familias de acogida

Isabel Fernández, Bienvenido Mena, Jesús Juanes y Nieves Jiménez
Isabel Fernández, Bienvenido Mena, Jesús Juanes y Nieves Jiménez
La Junta fomenta una campaña de sensibilización para conseguir más familias de acogida
Salamanca 24horas

En la presentación del ‘Estatuto de los Acogedores Familiares’, el delegado territorial de la Junta Bienvenido Mena, junto a los presidentes de Cruz Roja, AFASA y la gerente territorial de los Servicios Sociales, explicaron la situación actual de los niños y familias de acogida e invitaron a las familias salmantinas a inscribirse en el programa de acogida

El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Salamanca, Bienvenido Mena, junto al presidente de Cruz Roja Salamanca, Jesús Juanes, la presidenta de la Asociación de Familias Acogedoras de Salamanca (Afasa), Nieves Jiménez, y la gerente territorial de Servicios Sociales, Isabel Fernández, han presentado esta mañana el ‘Estatuto de los Acogedores Familiares de Castilla y León’, así como la campaña que se ha puesto en marcha en 2017 para sensibilizar y difundir el acogimiento familiar.

Como ha explicado Bienvenido Mena, este Estatuto, que se aprobó el pasado 31 de enero, es fruto del trabajo en colaboración de los profesionales de Servicios Sociales y de las entidades que colaboran, y con él se pretende impulsar y favorecer la figura del acogedor y facilitar su labor en la atención que dispensan a los menores acogidos.

El Estatuto recoge aspectos relevantes que contribuyen al mejor desenvolvimiento del acogimiento familiar, así como los apoyos y ayudas financieras para quienes deciden participar como acogedores, de tal manera que estos puedan ofrecer a los niños acogidos un desarrollo integral.

En ese sentido, el Estatuto recoge y ordena los distintos apoyos a los acogimientos, como la identificación y acreditación como acogedor familiar, el servicio de apoyo telefónico 24 horas, los permisos laborales para asistir a sesiones informativas o las compensaciones económicas y exenciones fiscales de los gastos ocasionados, entre otros derechos y deberes de los acogedores. Como gran novedad, el Estatuto reconoce a las asociaciones de familias de acogida y el papel relevante que desempeñan en el desarrollo del programa de acogimiento familiar.

El delegado territorial Bienvenido Mena también ha asegurado que se seguirá apoyando a las familias acogedoras con otro tipo de iniciativas, y que se seguirá difundiendo el acogimiento familiar para sensibilizar sobre su importancia. Es por ello que se ha puesto en marcha en 2017 una campaña de sensibilización e informativa junto a Cruz Roja, que trabaja en la misma línea de la campaña desarrollada el pasado año, manteniendo el eslogan y las imágenes que tan bien funcionaron. La campaña de 2017 se puso en marcha el pasado febrero, y durará hasta el próximo octubre

El impacto de esta campaña en 2016 fue de más 300 acciones de difusión, cerca de 170 sesiones informativas, formación a 90 familias y la consecución de que 60 nuevas familias se inscribieran en el programa de acogimiento, y contó con un  esfuerzo presupuestario calificado por Bienvenido Mena como “muy importante”, ya que se tasó en más de cuatro millones de euros, lo que “posibilitó aumentar el número de profesionales” implicados en el programa.

En datos de 2016, en Salamanca se produjeron 123 acogimientos familiares (de un total de 961 en Castilla y León). Y, a 31 de diciembre del pasado año, la cifra de menores acogidos era de 80. Actualmente, en Salamanca hay 7 menores a la espera de ser acogidos (5 en un rango de edad de entre 7 y 13 años y 2 en un rango de entre 14 y 17 años). Isabel Fernández, gerente territorial de los Servicios Sociales, aseguró que los niños de un rango de entre 0 y 6 años no tienen que pasar ningún tiempo de espera para ser acogidos, y esto es gracias a la existencia de una normativa y de las familias de acogida inmediata.

Jesús Juanes, presidente de Cruz Roja Salamanca, recordó que la asociación lleva 28 años trabajando con la Junta, y siempre ha primado el espíritu de bienestar de los niños de acogida y de las familias. Además, calificó el trabajo conjunto como “bien coordinado”, donde siempre se ha arreglado lo que no funcionaba bien. Eso sí, aseguro que ese trabajo “sería imposible de realizar sin las familias acogedoras”, a las que ha agradecido su esfuerzo por ofrecerse de manera solidaria y voluntaria.

Respecto a la campaña de sensibilización de este año, Jesús Juanes explicó que se incrementarán las acciones para llegar a más personas, y que se realizará un esfuerzo importante de sensibilización, ya que aunque hay bastantes familias de acogida se siguen necesitando más. Es por ello que el reto inmediato de Cruz Roja es “poder contar con más familias que acojan a un niño o una niña”, que muestren implicación, compromiso y dedicación.

Nieves Jiménez, presidenta de Afasa, se mostró orgullosa por la aprobación del Estatuto, ya que “es un documento que recoge los deberes y derechos de las familias de acogida”. También explicó que el acogimiento familiar es la mejor medida para que los niños puedan crecer en familia, ya que “los niños necesitan crecer y vivir en familia”, y así se les ofrece la oportunidad a aquellos que no la tienen.

Como parte de una familia acogedora que es, Nieves Jiménez detalló que siente una gran satisfacción pero también una responsabilidad añadida mayor, ya que debe educar a un niño como si fuese su hijo durante un período de tiempo, pero sabiendo que “tarde o temprano se marcha”, ya sea con su familia biológica o con una familia de adopción, lo que le produce un “sufrimiento feliz”. Sufrimiento por dejarlos partir, pero feliz porque ese niño ha podido crecer en armonía.

Nieves Jiménez explicó que, pese a que se sea familia de acogida, no siempre hay que aceptar el caso que se ofrece, pero que en el caso de aceptarlo hay que “educar a los niños en el cariño, el amor y la comprensión”.

Isabel Fernández, por su parte, explicó que las familias de acogida no pueden adoptar, y que los niños pasan un máximo de dos años en la situación de acogimiento familiar, un tiempo que se acorta en casos de niños más pequeños, con los que “hay que tomar una medida definitiva y estable lo antes posible”.

La gerente de los Servicios Sociales explicó que los niños en medidas de acogimientos familiar pertenecen a familias de riesgo grave o situaciones de desamparo, y que los niños con capacidades especiales son los que más dificultades tienen a la hora de ser acogidos, al igual que existe una alta problemática con los grupos de hermanos, a los que separan siempre que no quede otro motivo.

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