Viernes. 23.06.2017 |

VESTIGIOS FRANQUISTAS

La Ley marca la posibilidad de retirar subvenciones por el mantenimiento de simbología franquista

Placa en San Muñoz
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La Ley marca la posibilidad de retirar subvenciones por el mantenimiento de simbología franquista
Salamanca 24horas

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero creó la Ley de Memoria Histórica que fue aprobada por el Parlamento a finales de 2007. Fue publicada en el Boletín Oficial del Estado el 27 de diciembre del mismo año, estando en vigencia desde un día después. Esta recogía, en uno de sus artículos, la retirada de ayudas públicas por no retirar las menciones “de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura”

Con el voto negativo del Partido Popular y Esquerra Republicana, la Ley de Memoria Histórica fue aprobada en las Cortes Generales el 10 de diciembre de 2007. Fue cuando pasó el último trámite en el Senado, que rechazó los vetos de ambos partidos y las más de cien enmiendas presentadas al proyecto que vio la luz definitiva apenas dos semanas más tarde.

Fue el comienzo de una Ley que sigue dando quebraderos de cabeza y enfrentamientos dialécticos entre partidos políticos y diferentes asociaciones. El objeto de esta norma, así se presentaba, era el de reconocer y ampliar derechos a favor de quienes padecieron persecución o violencia, por razones políticas, ideológicas, o de creencia religiosa, durante la Guerra Civil y la Dictadura, promover su reparación moral y la recuperación de su memoria personal y familiar, y adoptar medidas complementarias destinadas a suprimir elementos de división entre los ciudadanos”

Lo anterior, en lo que respecta a la simbología, se recoge en el artículo 15, denominado ‘símbolos y monumentos públicos’. Allí, en su apartado uno, dice que las administraciones públicas “tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura”.

Esto es, no solo está prohibida la simbología del conflicto bélico, sino también de los años posteriores aunque, según la Ley, solo cuando represente actos represivos. En cualquier caso, sigue el mismo apartado, se podrían tomar medidas como “la retirada de subvenciones o ayudas públicas”, incluido a propietarios privados que no actúen del modo previsto en la norma.

¿Qué símbolos están prohibidos?

La Ley no concreta, sin embargo, qué vestigios podrían ser considerados contrarios a ella aunque sí recoge una excepción en su apartado dos del artículo anteriormente dicho. “Lo previsto en el apartado anterior no será de aplicación cuando las menciones sean de estricto recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados, o cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por la ley”.

Es por ello que esta Ley de Memoria Histórica necesita interpretación como ha ocurrido con el caso del medallón de Franco de la Plaza Mayor, donde la Comisión de Patrimonio de la Junta de Castilla y León ha debido emitir un informe. También en los casos controvertidos del resto de la capital como el propio fresco del salón de plenos del Ayuntamiento.

Sin embargo, más allá de interpretaciones, también está previsto en la Ley que el Gobierno colabore con las diferentes instituciones regionales y entidades locales para la elaboración de un catálogo de vestigios relativos a la Guerra Civil y Dictadura para proceder a esa eliminación, algo que no se ha producido en, al menos, la mayoría de los casos.

 

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