Miércoles. 18.01.2017 |

Una guardia civil se enfrenta a prisión por llevar un chaleco antibalas femenino

Una guardia civil se enfrenta a prisión por llevar un chaleco antibalas femenino
Durante un control el oficial al mando denegó su uso, pese a que la agente lleva haciéndolo desde hace años, dando la orden de que se pusiera un chaleco masculino. La agente se negó porque la prenda para varones dificulta a las mujeres el acceso al arma reglamentaria y los grilletes, con lo que se pone en riesgo la seguridad. El oficial la denunció por insubordinación y la guardia civil puede terminar en la cárcel. Cruce de acusaciones entre las asociaciones de guardias civiles y de oficiales

Una guardia civil de Salamanca se enfrenta a prisión militar por llevar un chaleco antibalas femenino. En concreto, acusada de un delito de insubordinación a un oficial que durante un control policial le ordenó que se quitara la prenda femenina para ponerse un chaleco masculino, a lo que ella se negó porque disminuiría su seguridad.

Según denuncia la Asociación Unificada de Guardias Civiles, los hechos se produjeron a principios de agosto durante de un control. Entonces, el oficial al mando denegó el uso del chaleco femenino, comprado por ella años atrás por 500 euros al no recibir una prenda adaptada a su género, y que venía utilizando desde entonces sin problemas. El oficial ordenó que usara uno masculino, algo que a la agente le impedía el acceso a su arma reglamentaria y a los grilletes debido a su excesivo tamaño.

Por eso, la guardia civil optó por hacer uso de su chaleco femenino, que era de su talla y le permitía acceder a los elementos de seguridad mencionados. El resultado de su decisión, ha tenido como resultado la propuesta de instrucción de un delito militar de insubordinación. “Esto supone que esta agente puede acabar pagando su osadía en una prisión militar donde acudan sus dos hijos a visitarla, incrédulos al enfrentarse a una situación por la que su madre, una buena policía desde hace 24 años, podría acabar en la cárcel como una vulgar delincuente”, añade la AUGC.

Añade que “el actual Gobierno de España, y como él los anteriores, sabe que la carencia más básica en seguridad de los guardias civiles no es otra que la falta de dotación personal de chalecos antibalas. Pero esta circunstancia, como en todo lo relativo a la igualdad cuando se añade la condición de mujer, se intensifica cuando nos referimos al chaleco antibalas femenino. Desde AUGC nos preguntamos dónde ha quedado la obligación de la cadena de mando de velar por la salud y seguridad de los trabajadores, según recoge el Plan de Prevención de Riesgos Laborales de la Guardia Civil”.

Y concluye: “Éste es el país en el que nos movemos, un país al que se le llena la boca de propósitos para la igualdad de trato y oportunidades, sobre todo en el ámbito funcionarial, pero siempre vetado para la Guardia Civil, los hijos e hijas pródigos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad a los que para más estrangulamiento ante su despropósito en la reivindicación de derechos se les amenaza y aplica un Código Penal Militar que ve desvirtuado su sentido en actuaciones de índole policial”. 

Comunicado de la Unión de Oficiales

Al respecto, la Unión de Oficiales de la Guardia Civil asegura que los hechos en los que se basa la apertura del procedimiento penal no son porque la guardia civil afectada utilice el chaleco particular sino por no utilizar el chaleco antibalas oficial que tiene adjudicado en su unidad.

"Desde hace más de un año se le ha ordenado que debe utilizar el chaleco oficial tanto desde la Dirección General de la Guardia Civil, como desde la Comandancia de la Guardia Civil de Salamanca y Oficina de Prevención de Riesgos Laborales. La última vez que se le comunicó por escrito esta obligación fue el mismo día de autos, antes de que surgiera el incumplimiento deliberado por parte de la guardia civil a la orden dada por el oficial a cargo del control que ordena a todos los intervinientes el uso de los chalecos antibalas oficiales (se recuerda que estamos en el nivel 4 riesgo alto de protección antiterrorista) y al comprobar que no hacía uso del mismo es cuando se inician las actuaciones contra la guardia civil", explica en un comunicado.

Añade que "el oficial se limita simplemente a cumplir una orden superior y actuar en consecuencia ante una desobediencia clara, flagrante y deliberada en presencia de otros compañeros. Tampoco es cierto que el chaleco oficial que tiene asignado le impida el manejo del arma, hecho corroborado por el oficial informante y compañeros de la citada guardia civil".

Por eso, desde la asociación se invita a las demás a "que se informen previamente de los hechos antes de sacar una nota de prensa, salvo que el fin de la asociación sea perjudicar a otro compañero de forma sangrante para poder estar en el candelero y poder así justificarse ante sus socios".

 

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