SALAMANCA24HORAS muestra cómo es el funcionamiento diario de una de las casetas de la Consejería de Medio Ambiente que mide el nivel de contaminación de la capital
¿Sabemos lo que respiramos cada día? Durante las últimas semanas, la contaminación atmosférica se ha convertido en uno de los temas de conversación de cualquier tertulia. La polución en ciudades como Madrid pone de manifiesto que la conciencia medioambiental es cada vez mayor entre los ciudadanos. Porque lo que hasta hace unos pocos años era un debate inexistente ahora se ha convertido en una preocupante humareda.
Fue en 1995 cuando comenzó a comenzar la red de casetas que miden el nivel de contaminación cada día. SALAMANCA24HORAS muestra cómo es el funcionamiento diario de una de estas instalaciones dependientes de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, cuyos datos también pueden seguirse a través de la página web de la administración autonómica.
¿Cómo es la calidad del aire en Salamanca? Los datos muestran que desde que se toman mediciones nunca se ha producido una alarma por superar el nivel recomendable para la salud humana. En determinados momentos se puede alcanzar un valor cercano, pero siempre dentro de los límites. ¿Cuándo? Los parámetros lo marcan claramente. El mayor nivel de contaminación se genera a la entrada y salida de los colegios, a la entrada y salida de los trabajos, porque el ritmo de vida de la sociedad también marca nuestro consumo y los residuos que generamos. De hecho, se puede apreciar claramente en una ruleta que va recogiendo el nivel de contaminación. Más negro en las horas punta, prácticamente transparente de noche.
Tres casetas repartidas por la ciudad se encargan de medir al detalle los niveles de polución en el aire de Salamanca. Ubicadas en la calle La Bañeza, el barrio San José y La Aldehuela, miden cada dos segundos la cantidad de partículas nocivas. Datos que se almacenan en la memoria para realizar medias cada quince minutos y de ahí se extraen los datos diarios, mensuales y anuales. Un proceso en cadena con conexión en tiempo real con una centralita y certificado con un sistema de calidad independiente. Porque en caso de alarma, la reacción es instantánea.
Una caseta más de lo recomendado por la Unión Europea
Incluso la ciudad cuenta con una estación más de lo que recomienda la normativa de la Unión Europea, cumpliendo con los requisitos en distancia a la acera y el tráfico. De ahí que se hayan movido de sus posiciones iniciales hace una década, pues, por ejemplo, la del paseo de Carmelitas no cumplía los parámetros establecidos por la normativa ahora vigente, por ejemplo estar en un segmento de calle no inferior a cien metros de longitud, al menos a 25 metros del límite de los cruces principales y no más de diez metros del borde de la acera. Incluso se mide la protección del ecosistema, no sólo la salud humana, con una caseta más alejada del núcleo urbano.
Durante los últimos años, la contaminación se ha reducido considerablemente en Salamanca. Los coches son cada vez más ecológicos, el transporte público también, e incluso el uso doméstico de gases contaminantes está en vías de extinción. Poco a poco, en nuestras mentes se instalan las partículas de la conciencia medioambiental. Y si no, ya se encarga de ello la crisis, porque últimamente los técnicos detectan que a finales de mes hay menos polución. Tal y como está el precio de los carburantes y con la llegada del vehículo eléctrico, casetas como ésta tendrán entonces menos trabajo. Sólo es cuestión de proponérselo.