Desestima los recursos presentados por el Ayuntamiento contra el primer auto que no deja continuar las obras de demolición
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha desestimado el recurso del Ayuntamiento de Salamanca contra el auto que obligaba a paralizar las obras de derribo de la pesquera de Tejares, atendiendo a una petición de colectivos ecologistas, Los Verdes y vecinos del barrio. De esta forma, los trabajos de demolición deberán continuar parados hasta que haya una sentencia firme, "que por los antecedentes todo apunta a que será también favorable a nuestras peticiones", según explicó el portavoz de Los Verdes, Ángel Gamazo.
Los denunciantes solicitaron el 16 de noviembre la suspensión judicial de la resolución del presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero, de mayo de 2010, por la cual se autorizaba al Ayuntamiento a iniciar las obras de derribo de la pesquera de Tejares y la adecuación de la margen derecha del río Tormes. Al no hacerse efectiva la resolución de esta solicitud y haberse iniciado los trabajos días atrás, Los Verdes solicitaron una suspensión cautelar de las obras el pasado 15 de febrero, siendo estimada por el juez hasta adoptar una resolución definitiva.
Ante este auto, el Ayuntamiento que la paralización de las obras "va en contra de los intereses de los ciudadanos de Salamanca y, más concretamente, en contra los intereses de los vecinos de Tejares". Así, reitera que la retirada de la Pesquera conllevará numerosos beneficios para los ciudadanos. En este sentido, afirma que la ejecución del proyecto disminuirá el riesgo de inundación en ambas márgenes, especialmente en la izquierda en la que se encuentra el barrio de Tejares. Por eso, recuerda que la pesquera es un muro de 284 metros de longitud, que se encuentra bajo el agua y que no tiene ningún valor patrimonial ni ningún nivel de protección.
Además, explica que el derribo de la Pesquera tendrá una importante influencia en la mejora de las condiciones medio ambientales de ese tramo del río Tormes, ya que conseguirá que recupere su estructura y funcionamiento natural, realizando una actuación de acondicionamiento y un plan de restauración vegetal de la ribera en el tramo afectado. Este acondicionamiento permitirá dar continuidad al tránsito peatonal por orilla en ambas márgenes, lo que posibilitará disfrutar del río Tormes en mejores condiciones.