La plaza de toros de Salamanca tiene nuevo equipo presidencial, así como nuevo presidente. El cambio, según todos los comentarios, era necesario. El presidente, Ramón Sánchez dio un nuevo aire a la plaza con la devolución de dos toros en una misma corrida, algo casi impensable en equipos anteriores. Pero si por un lado actuó correctamente, a la hora de conceder trofeos, con el permiso de los toreros salmantinos, no anduvo firme y sí de mano ligera. Sobraron dos orejas, la de Chaves en el primero de la tarde y la de Gallo en el tercero. Si este ritmo orejero sigue por estos cauces, veremos hasta donde podremos llegar cuando vengan las figuras.
Salvando esta introducción, es de satisfacción observar que Eduardo se ha reencontrado con el Gallo que todos conocíamos, aplaudíamos y nos maravillaba. Por ello, a pesar de la oreja ‘casera’, Eduardo Gallo ha salido en hombros en el segundo festejo de la Feria de Salamanca con una corrida manejable y con los dos mejores toros de la tarde, 3º y 6º, aunque muy justa de fuerza y raza de Marca.
En el tercero, ya se vislumbró la disposición de Gallo que salió muy decidido en un quite por chicuelinas. Ya con la muleta, instrumentó tres series de muy buen concepto y temple por el pitón derecho. Con la izquierda la faena fue a menos. Un pinchazo hondo y tres descabello no fueron impedimento para que el benevolente público y ligero palco le concedieran la oreja.
En el sexto bis, un sobrero jabonero que tuvo nobleza, puro encaste Domecq, Eduardo lo supo aprovechar desde el quite por tafalleras. En la faena de muleta dió buenas primeras series en redondo y ligadas, muy jaleadas por el público. Sin embargo, con la zurda no anduvo fino el salmantino, ya que no termínó de redondear las series y, por ello, buscó un trasteo en las cercanías con buenos muletazos en redondo muy del gusto del respetable, aunque con algunos feos enganchones. Una estocada y también varios descabellos no fueron óbice para conseguir la oreja que, a la postre, le permitía salir en hombros y abrir la primera Puerta Grande de la Feria.
Domingo López Chaves también llegó a La Glorieta con ganas y disposición ante la baja temporada que está haciendo. En su primero, un toro flojo aunque manejable, el ledesmino tardó en encontrar el sitio, después cuajó series de mérito, ejecutando muletazos de uno en uno en una faena desigual. Vuelvo a repetir que Domingo vino con mucha disposición a presentarse nuevamente ante sus paisanos que también le dieron una generosa oreja.
En el cuarto, Domingo volvió a poner tesón, ganas e ilusión, pero el toro no daba para más que para abreviar, porque cuando no hay toro, sobra todo lo demás.
Javier Valverde pechó con el peor lote de la tarde, a pesar de su disposición, valor y entrega, se marchó de vacío de la Feria de Salamanca. El segundo de la tarde fue el Marca con menos clase, que protestaba en todas las embestidas y con el que Valverde lo intentó sin llegar a conectar en ningún momento con el tendido, aunque algunas palmas reconocían su tesón, aunque vista la generosidad con la oreja del primer toro, quizás si no hubiera marrado con los aceros también hubiera tocado pelo.
El quinto bis fue un sobrero de Marca, quizás el más complicado de toda la tarde, que se metía por los adentros y dio varios sustos a Valverde. El salmantino lo intentó, puso todo de su parte, con ciertas dosis de valor, pero también es cierto que muchas veces se arriesga y se ponen ganas cuando se sabe que no va a tener premio, como así fue.
En resumen, una tarde benévola del palco en cuanto a trofeos, un presidente exigente -y bien está- en cuanto al ganado inválido, un encuentro con el Gallo de antaño aunque la izquierda debe mejorarla, un Chaves dispuesto y con ganas y Valverde que topó con el peor lote y se fue sin premio. Una tarde más, de las muchas, que ofrece esta plaza sin criterio y con los nuestros unas veces por demás y otras por defecto.
GALERÍA DE IMÁGENES DE LA CORRIDA
GALERÍA DE IMÁGENES DE LOS TENDIDOS
Fecha: 13 de septiembre de 2009
Autor: Luis Falcón.