La iglesia es, sin duda alguna. el monumento de mayor interés de Galinduste y que si más de 80.000 euros de por medio no lo remedian, puede dar con su estructura en el suelo por el lamentable estado de conservación que presenta y tiene, además, a los vecinos preocupados. Presupuesto pasado al Obispado pero que, aseguran las mujeres del municipio, "hasta la fecha no ha hecho nada". Además, se da la circunstancia de que la Diócesis tiene firmados acuerdos de conservación de iglesias con la Junta y la Diputación de Salamanca. Se sabe que se edificó en el siglo XVI, aunque la espadaña trata del siglo XVIII. Sus dos naves están separadas por columnas dóricas y arcos escarzanos.
MÁS IMÁGENES DEL TEMPLO
Uno de los principales problemas que vive el templo son sus goteras que, como es bien sabido, terminan por derrumbar los techos. Entre los desperfectos también se encuentran el suelo, como el artesonado mudéjar del techo y una escultura del "Descendimiento" que, a día de hoy no se encuentra dañada, pero que lo podría estar si no se pone remedio de por medio en un breve espacio de tiempo. Esta escultura, de gran valor, fue escogida como pieza clave de la exposición Las Edades del Hombre de 2003 celebrada en Segovia.
Actividades para recaudar fondos
Varias mujeres del municipio realizan diversas actividades con el fin de recaudar fondos, como rastrillos, con lo que han conseguido recaudar 8.000 euros, pero no es más que una mínima cantidad, de los que cerca 1.200 euros se han invertido en pequeños arreglos en el tejado que de poco han servido.
Para este verano piensan organizar un sorteo, en el que rifarán un viaje para dos personas. Además, durante el periodo estival y coincidiendo con las fiestas de Santiago y Santa Ana del pasado año organizarán una exposición en la que expusieron más de 160 fotos de la iglesia, con una asistencia superior a las 400 personas.
"El Descendimiento", una joya escultórica
A unos 100 metros de la Torre del Reloj está bajo la advocación de Nuestra Señora de la Zarza la iglesia de Galinduste. Es una inusual iglesia de dos naves separadas por arcos formeros, que sustentan un bonito artesonado de madera, de gran interés. Los arcos son de medio punto, cajeados al intradós, arrancan de moldura a lo romano al igual que los fajones. Se sabe que se edificó en el siglo XVI, aunque la espadaña trata del siglo XVIII. Sus dos naves están separadas por columnas dóricas y arcos escarzanos.
El altar mayor está presidido por un retablo barroco dedicado a nuestra Señora. Tiene tres calles separadas por columnas salomónicas. La calle central está retranqueada. Alberga un decorado sagrario y sobre él una hornacina con la imagen de la Virgen. Y las laterales dos hornacinas de medio punto que albergan las preciosas imágenes de Santa Ana con la Virgen Niña y a San Miguel Arcángel. Remata el retablo en ático sobre entablamento franqueado por volutas. Aquí, otra hornacina que alberga un pequeño crucificado.
La entrada principal está sobre el lado sur, el que carece de nave lateral, sustituida por un pórtico de todo el largo de la nave. Adintelado, es soportado por columnas de granito. Posee una espadaña a los pies, realizada durante el siglo XVIII. Es de dos cuerpos, en el inferior dos vanos. Uno más en el segundo cuerpo, que remata en equilibrado frontón. Está rodeado hacia el sur por un muro que corresponde con la antigua jurisdicción de la iglesia denominada atrium y que actualmente está aderezada por una serie de árboles entre los que destacan tres esbeltos cipreses. El templo es de planta basilical, truncada en el lado meridional; si bien en alzado remarca una cruz latina al sobresalir el crucero.
Resulta curioso advertir como el campanario se encuentra exento, a cierta distancia del templo. Es de poca altura, totalmente encalado, con el primer tramo en talud, reforzando de este modo la construcción. Tiene un vano en dos de sus lados y dos en el resto, todos ellos de medio punto, albergan las campanas. La torre está cubierta a cuatro aguas rematada con veleta en la cúspide.