VITIGUDINO

Vitigudino alberga una charla sobre los efectos de los metales pesados en la ganadería

Vitigudino alberga una charla sobre los efectos de los metales pesados en la ganadería

Organizada en el Centro Cultural del municipio, el ponente fue Francisco Soler, catedrático de Toxicología de la Universidad de Extremadura

El Centro Cultural de Vitigudino acogió este sábado una conferencia sobre los ‘Efectos de los metales pesados en la ganadería’. El acto, organizado por el Grupo de Salud Pública de la coordinadora ‘No a la Mina de Uranio’, se enmarca en el trabajo que se lleva realizando en los últimos meses para informar a la ciudadanía sobre los riesgos del proyecto que se ha comenzado a desarrollar en la provincia de Salamanca.

El doctor Francisco Soler, catedrático de Toxicología de la Universidad de Extremadura, ha desarrollado una interesante conferencia sobre los efectos de los metales pesados en la ganadería y sobre la incidencia en la salud de los animales.

Con una experiencia docente e investigadora de 30 años, el catedrático expuso desinteresadamente alguno de sus trabajos al respecto. Francisco Soler ha destacado que los animales, cuando superan determinados niveles, sufren una intoxicación con efectos patológicos e incluso la muerte. El profesor Soler ha comentado el estudio de una caso concreto de ovinos que pastaban en una finca de Ciudad Real próxima a una mina y donde se demostró que cuando la carne de los animales no superaban los niveles máximos permitidos para su consumo, sí los superaban las muestras de hígado, riñones y sangre.

De igual manera, también expuso otro caso de intoxicación en Barruecopardo de bovinos y ovinos por ingesta de residuos de la mina. También comentó que los pastos, cuando superan unos niveles máximos permitidos, no pueden utilizarse para alimentar al ganado, y esgrimió que estos son riesgos posibles por efectos de las explotaciones mineras.

El profesor Soler afirmó que una mina de uranio a cielo abierto supone un riesgo real para la ganadería, de tal manera que los niveles de metales pesados que se han encontrado en algunos animales están dentro o rozan el riesgo de peligro real. Por todo ello, el catedrático en Toxicología afirmó que “quién diga que no existe un riesgo de toxicidad para los animales es que desconoce los últimos estudios científicos publicados en enero de 2018 sobre la Mina de Barruecopardo”. Y es que, como aseveró el doctor Soler, la investigación realizada demuestra la peligrosidad de algunos metales pesados para la ganadería, e hizo hincapié en que existe un riesgo real para la salud pública, derivado del consumo de esos animales por parte de las personas.

Los datos aportados por investigadores, totalmente asépticos a cualquier tipo de interés, demuestran categóricamente que el consumo de esa carne, aunque no representa riesgo alto para la toxicología alimentaria, sí representa un riesgo para la salud de los animales y que existe una gran peligrosidad en la actividad minera. Este riesgo es muy real y está ligado a la actividad de la minería de uranio y se manifiesta en el deterioro del medio natural, incluso visual y en la destrucción de la biodiversidad, según estos mismos investigadores.

Es evidente, matizó el profesor, que “sacar al exterior o la simple exposición de cualquier tipo de tóxico, está generando un peligro a toda la naturaleza y al hábitat que hay alrededor”. El peligro real también está unido al polvo que va a haber en el ambiente o al propio riesgo de la contaminación de las aguas y de los acuíferos, y al de los pozos que se realizarán en estas zonas mineras, continuó, argumentando que el riesgo para la salud pública está en estos y otros factores intrínsecos a la actividad de la minería del uranio que no se deben minimizar ni ocultar.

Por último, Francisco Solar sentenció que la utilización del ácido sulfúrico que se utilizará para solubilizar los metales puede generar serios problemas para la salud, porque si se resquebraja mínimamente la balsa o si ésta no está bien aislada, se podrían producir filtraciones de ácidos sumamente nocivos para la salud de animales y personas.

Al finalizar la exposición, el doctor Soler contestó varias preguntas expuestas por los asistentes, que ovacionaron al ponente.

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