Un líder provincial y nacional de Falange sigue siendo todavía Hijo Predilecto de León

Un líder provincial y nacional de Falange sigue siendo todavía Hijo Predilecto de León
Fernando González Vélez, 'camisa vieja' con Franco que alcanzó la cúpula de su brazo político, sigue siendo agasajado con este altísimo honor por el Ayuntamiento de León desde 1937. Fue el primer director del periódico del régimen 'Proa', tras usurpar 'La Democracia' poco antes de la ejecución del alcalde de León, Miguel Castaño.

Mucho tiene que revisar todavía el Ayuntamiento de León su plantel de altos honores y distinciones oficiales de la ciudad si quiere cumplir a rajatabla la Ley de Memoria Histórica que cumple diez años en vigor y que, a pesar de tal dilatado plazo de su entrada en vigor, está muy lejos aún de cumplirse en la Corporación leonesa, igual que ocurre con la Diputación de León.

A pesar de haber iniciado in extremis -este pasado lunes, apenas 24 horas antes de publicarlo con todo detalle documental iLeon.com- el expediente para arrebatar a Francisco Franco la Medalla de Oro con Laureles de León 65 años después, y haber expresado públicamente el alcalde, Antonio Silván, su disposición a cumplir escrupulosamente la Ley, aún quedan otros casos que cumplen con creces los criterios para retirar tales honores a destacados miembros del Franquismo, otorgados tras el golpe de estado protagonizado por el dictador español.

Fundador de Falange en León

Tal es el caso de Fernando González Vélez, que en un Pleno celebrado el 6 de diciembre de 1937 (aún en plena Guerra Civil) fue nombrado Hijo Predilecto de la capital leonesa. Se trata de un médico de profesión que llegó a ocupar la Jefatura Provincial de Falange Española y de las Jons. Tan 'camisa vieja' -término referido a los miembros originarios de una organización que creció como la espuma al albur del golpe de estado- que consta como fundador en León del partido único admitido por Franco, junto al también doctor Pedro García de Hoyos.

Su trayectoria política acabó en la cúpula nacional de esta organización política fascista. De hecho, llego a ser miembro de la Junta Política de Falange y vocal del Consejo Nacional de Falange, nombramiento que se produjo el 11 de mayo de 1937, pocos meses antes de que el Ayuntamiento le nombrara Hijo Predilecto, y motivo del mismo.

A nivel nacional ocupó la vacante de Manuel Hedilla, detenido en abril de ese año bajo la acusación de haber conspirado contra Francisco Franco, tras el decreto de unificación dictado por el generalísimo en un intento por convertirse en el mandatario único de Falange, cosa que consiguió.

En León, González Vélez fue el primer director del periódico Proa, impulsado desde Falange para lanzar propaganda informativa del régimen dictatorial. Este medio de comunicación vio la luz el 10 de noviembre del 36 aprovechando el hecho de que el régimen había requisado la rotativa y todo el material de imprenta de La Democracia, el periódido del que era director y propietario el alcalde de León, el socialista Miguel Castaño, que sería fusilado 11 días después tras una sentencia en juicio sumarísimo por "traición". Ejecutado junto a todos los altos cargos políticos y sindicales republicanos de la provincia, como el gobernador civil Emilio Francés, o el presidente de la Diputación, Ramiro Armesto, entre otros.

Aquel Proa, explicó Vélez en su número inaugural, nacía para propagar el ideario falangista, "el mismo que estaba implantado entre metralla y sangre, en la España despreocupada y torpemente optimista, el yugo y las flechas de nuestro emblema"; para que "sea León proa occidental, altiva y cortante de esa nave castellana que en estos días de guerras y de gloria se lanza al mar del mundo con una cruz y un gallardete español". Así lo refleja Antonio Moliner Prada en su trabajo "Prensa y propaganda durante la Guerra Civil: el diario Proa de León", publicado en la revista Tierras de León de la Diputación.

En los famosos discursos de Vélez desde los balcones de la sede inicial de Falange, en el que fuera campo de concentración de San Marcos y hoy Parador Nacional, o desde el viejo Casino de Santo Domingo (hoy sede del BBVA), se refiere a San Marcos como "templo que se convirtió en cuartel y hoy, sin dejar de ser cuartel, es templo".

"La violencia, una dolorosa necesidad"

Hablaba emocionado tras una misa el 25 de agosto de 1936, ante cientos de leoneses congregados, "al lado de nuestra bandera querida, cuyas flechas y yugo evocan los valores eternos de una raza ilustre que no quiere morir, que no quiere desaparecer". Justo antes de justificar ante la masa que "la violencia es para Falange una dolorosa necesidad, una excepción, no un método o un sistema" y "jamás debe tener un carácter de venganza personal, sino de defensa nacional". Este texto fue publicado al día siguiente del discurso por el Diario de León.

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