Pocos arreglos y casi todos pensados en la rentabilidad

Pocos arreglos y casi todos pensados en la rentabilidad
Los sindicatos también denuncian que las reformas que se están realizando en los edificios del hospital apenas afectan al bienestar de pacientes y trabajadores. Critican además que no se utilicen las obras que se realizan para mejorar la situación en las plantas y que el personal de mantenimiento es escaso y está siendo utilizado para estas obras

Chapa y pintura, mucha pintura. Este es el resumen que se puede realizar de las declaraciones de los sindicatos, que critican que las obras que sí se están realizando no son las más prioritarias para el funcionamiento de los hospitales. Así, la principal queja en este sentido es que para tapar los desperfectos suelen utilizar la pintura, sin que esto sea más que un parche estético pero que no supone una mayor seguridad.

De hecho, desde Comisiones Obreras, que recuerdan que el problema del calor en verano viene ya de un lustro atrás, comentan que el asunto de los techos se habló directamente con el Servicio de Ingeniería, sin conseguir gran cosa. “No pueden garantizar que se caiga en cualquier momento un trozo de techo. El asunto sería quitarlo todo y ponerlo otra vez”, dicen.

Desde CSI-F recuerdan que el sistema de pladur no pueden ser muy caros pero que, en cualquier caso, si hay riesgo de que se pueda desprender, “hay que cambiarlo”.

El mismo sindicato, de hecho, comenta que sí se han venido realizando varias cosas en el hospital aunque critique el hecho de que parezca que se quiere hacer todo a coste cero. “No se puede mantener un edificio así. Hay que gastar porque sino no se da buena calidad”. Es lo que ha ocurrido, por ejemplo, con los ascensores, a lo que se ha destinado recientemente más de 600.000 euros para el mantenimiento.

Lo mismo ha ocurrido con plantas en el hospital que ofrecen diferentes servicios como ocurrirá con Pediatría en breves, así como con Oncología. “Van a cerrar camas pero lo hacen porque lo tienen que hacer. El dinero se lo tienen que gastar”, reafirman desde el sindicato, que ve con buenos ojos cualquier partida para mejorar el edificio y, por ende, la sanidad pública.

Cambio de camas y compra de aparatos

En otro orden de cosas, piden desde los sindicatos una mayor planificación en los cambios que se realicen. Muestran su contento por el cambio de mobiliario que se ha producido como en el caso de las camas, aunque recuerdan que muchas no entraban en las habitaciones, provocando en algunos casos golpes en las paredes, que se resienten.

El tema del espacio es, de hecho, otra de las reivindicaciones ya que en habitaciones se puede dar el caso de un relativo hacinamiento que provoca incomodidad en pacientes y familiares, pese al esfuerzo de los enfermeros y enfermeras.

Esta falta de previsión con los edificios actuales es, a juicio de los sindicatos, una manera de aprovechar el dinero para tener mobiliario que sea válido para el futuro hospital, algo que les parece correcto siempre que no fuera a costa de trabajadores y pacientes con situaciones como el traslado de una cama a una camilla para poder bajar por el ascensor, ya que la primera no cabe.

Precisamente, el problema de cómo bajar a una nueva sala de resonancia que se situará en el antiguo ambulatorio denota las críticas de los sindicatos. “Tendrán que hacer un ascensor por fuera para poder bajar las camas. Las cosas que hagan las tienen que hacer bien hechas”.

Comisiones Obreras, además, se queja de la falta de personal también en mantenimiento y su utilización para labores que no son propias de ellos con el único objetivo de ahorrar. “Se han realizado obras completas de plantas utilizando el servicio de mantenimiento, que no está para eso”.

A todo lo anterior se suman otras adquisiciones de aparatos y otras remodelaciones en plantas para buscar una mayor eficacia y eficiencia, así como a diversos avances en tratamientos como en operaciones donde destaca, entre otros, el trasplante en asistolia, que se espera para este mismo año.

Comentarios
Lo más