La Plataforma en Defensa del Bosque denuncia fugas en el estanque

La Plataforma en Defensa del Bosque denuncia fugas en el estanque
Tras realizar un repaso histórico consideran que “está claro que el duque de Béjar supo emplear mejor sus fondos que nuestras autoridades en materia de patrimonio con el dinero público”

La Plataforma en Defensa del Bosque de Béjar considera que la inversión desembolsada en las obras de restauración del estanque del jardín renacentista “ha sido muy alta para los pobres resultados obtenidos pues a día de hoy, después de tres campañas de intervenciones con cargo a fondos públicos, el estanque pierde agua por todas partes”. 

El estanque mayor de El Bosque se superpone a otro más antiguo con dique en talud, construido en tiempos del duque de Plasencia (Álvaro de Zúñiga y Guzmán). Así, constituye el centro compositivo de la villa de recreo y fue garantía para el riego de las plantaciones situadas en cotas inferiores (Huerta de los Bojes, jardín de cuadros, huerta ornamental, áreas de frutales y prados), además de servir a las funciones lúdicas y representativas comunes a otras obras hidráulicas de su época, como los estanques reales de la Casa de Campo, La Fresneda, Valsaín o El Escorial. Algunos años más tarde, en 1592, también permitió abastecer al Tinte del Duque mediante un estanque intermedio, situado junto a la Puerta de la Justa, y de una regadera paralela al paseo conocido años después como "Camino Viejo de El Bosque". 

La esbeltez del nuevo dique y la técnica empleada (al menos en parte puede considerarse una presa de tipo holandés, de acuerdo con la terminología empleada por González Tascón y Fernández Pérez, 1991) han generado problemas de estabilidad y estanqueidad a lo largo de su historia, no resueltos o incluso agravados en la última década a pesar de los avances técnicos y la experiencia que se supone a nuestras empresas de construcción. 

Resulta paradójico que las restauraciones históricas de las que se tiene noticia, realizadas por mano de obra local en el siglo XVII, tuvieran mejores y más duraderos resultados que las costosas intervenciones recientes. 

A juicio de la Plataforma “está claro que el duque de Béjar supo emplear mejor sus fondos que nuestras autoridades en materia de patrimonio con el dinero público”. 

Las consecuencias de estas obras fallidas se dejan sentir en la lámina de agua del estanque, nunca en su nivel óptimo para cumplir las funciones estética, compositiva y recreativa para las que fue creado, así como en las condiciones de humedad de las terrazas, sometidas a un exceso hídrico que puede perjudicar gravemente a las especies allí aclimatadas. 

Desde la Plataforma consideran “que ya está bien de chapuzas a costa de nuestro dinero exigiendo la definitiva restauración del dique del estanque de El Bosque en el más breve plazo y con el concurso de empresas y profesionales capaces de intervenir con eficacia y garantías, a diferencia de lo que ha sucedido hasta ahora”. 

 

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