La buena segunda mitad del Salmantino no tiene premio ante el Real Ávila

La buena segunda mitad del Salmantino no tiene premio ante el Real Ávila

El Salmantino cayó por 1-2 en el estadio Helmántico ante un Real Ávila que se convierte en el nuevo líder. La buena segunda parte de los de Calderé, que se toparon dos veces con el palo, no sirvió para marcar el empate a dos ante los abulenses

Calderé colocó un once formado por Rodri en la portería; Dela, Coque, Tejedor y Marco en defensa; Juana y Caramelo en el doble pivote; con Galván, Caramelo, Valentín y Zárate en ataque.

El Real Ávila tuvo sus ideas claras e hizo mucho daño en la primera mitad al contraataque. A los siete minutos, Edu rompió por el centro, encontró a De Mesa en la izquierda que centró y Vila la mandó a la red de Rodri.

El Salmantino trató de reaccionar con un disparo de Caramelo que atrapó Julen pero el Ávila aumentó distancias justo después. Fue en una acción de De Mesa, de nuevo por la izquierda, que pisó área, encaró a Dela y fue trabado por el defensor local. Vila, desde los once metros, no perdonó.

A partir de ahí, el Salmantino tuvo más el balón en campo rival ante un Ávila bien plantado en su campo y que esperaba para dar otro zarpazo. Lo dio. Pero fue anulado. Cabalgada por la banda izquierda, centro y remate de Domenech a la red. Sin embargo, el línea había levantado la bandera y el árbitro, aunque no se percató, acabó anulando la acción.

El Salmantino se levantó de la lona justo antes del descanso. Fue tras una cesión hacia atrás del medio Jesús. Galván, que estaba descolgado, aprovechó el regalo y superó a Julen en el mano a mano para recortar distancias.

La segunda mitad tuvo otro color. Los locales dominaron el balón y se fueron a buscar el empate con claridad. Pero se estrelló dos veces en el poste. En el mismo poste. Primero el central mexicano Marco; después Juanan.

Quedaban quince minutos y Calderé dejó defensa de tres. La tuvo Tejedor, que acabó de lateral derecho, en un remate de cabeza. El Ávila se defendía como podía, porque ya no encontraba soluciones en campo contrario.

En el último suspiro, cuando el partido agonizaba y el equipo local sacaba su enésimo córner, Juanan tuvo el empate en sus botas pero su chut se fue cruzado. En ese balón se fue el empate, el partido y también el liderato.

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