El oso pardo y el urogallo sufren un duro golpe por la afección de los incendios a su hábitat

El oso pardo y el urogallo sufren un duro golpe por la afección de los incendios a su hábitat

Los fuegos que han asolado el noroeste de la península ibérica en los últimos días, especialmente los de León y Asturias, han vuelto a afectar de formar grave al hábitat de sus dos especies más emblemáticas, el oso pardo cantábrico y el urogallo. Cabe recordar que este último fue recientemente reclasificado como especie en "peligro crítico de extinción".

Las zonas del Alto Sil, Laciana y el Alto Narcea asturiano conforman un corredor único en el ecosistema cantábrico y han sufrido en los últimos días un gran número de incendios, dejando sin lugar para vivir al oso o el urogallo como han denunciado organizaciones como la Fundación Oso Pardo o SEO/Birdlife.

En el caso leonés el municipio de Palacios del Sil, con algunos de los valles más importantes desde el punto de vista de la biodiversidad de la provincia, ha sufrido una docena de incendios en apenas dos meses. En las dos últimas semanas se han provocado incendios en torno a la localidad de Matalavilla, cuyos valles aledaños son lugares de importancia vital para la superviviencia de estas especies cantábricas. Además en Laciana el grave incendio de Sosas lleva días arrasando otra zona de gran importancia en el ecosistema cantábrico, afectando al corredor por el que se mueven de forma natural los animales entre Asturias y León.

En Asturias las llamas han afectado al Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, áreas de una gran riqueza natural en la Cordillera Cantábrica. Esas llamas cercaron la Reserva de Muniellos, una de las más importantes de España y vecina de la provincia leonesa. En la zona gallega del concello de Cervantes, hábitat de oso, también se han producido incendios forestales de grandes dimensiones. La superficie forestal afectada en este corredor cantábrico era, a fecha 15 de octubre y según estimaciones del blog Almázcara Forestal, de más de 5.000 hectáreas.

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