Teólogos internacionales analizan la Moral Cristiana a los 25 años de la publicación de la Encíclica 'Veritatis Splendor'

Teólogos internacionales analizan la Moral Cristiana a los 25 años de la publicación de la Encíclica 'Veritatis Splendor'

La Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca ha inaugurado esta mañana las XLIX Jornadas de Teología 'Pensar la Moral Cristiana. A los 25 años de la Encíclica Veritatis Splendor', en las que distintos expertos reflexionarán sobre los fundamentos de la Teología Moral y sus nuevos retos, a partir de la Encíclica de S. Juan Pablo II publicada en 1993. En el acto de inauguración han estado presentes el decano de la Facultad de Teología, Gonzalo Tejerina Arias; el presidente de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe y obispo de Tortosa, monseñor Enrique Benavent Vidal; y el coordinador de las jornadas y profesor de Teología de la UPSA, Gonzalo Varela Alvariño. Posteriormente, el obispo ha ofrecido la conferencia titulada 'Jesucristo y la experiencia moral'.

En el acto de inauguración, el decano de la Facultad de Teología, Gonzalo Tejerina Arias, ha destacado estas jornadas como el evento más importante de la Facultad en cada curso académico "probablemente es el encuentro teológico de formato académico más veterano de la Iglesia española y con sentido de universalidad abierta de nuestra facultad se presentan especialistas de distintas procedencias y orientaciones", apuntó.

Las jornadas comenzaron con la intervención del presidente de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe y obispo de Tortosa, monseñor Enrique Benavent Vidal, quien pronunció la conferencia titulada 'Jesucristo y la experiencia moral'. Durante su ponencia, el presidente ha querido reflexionar sobre la tensión entre la confesionalidad de la moral cristiana y el alcance universal de los valores que el cristianismo quiere anunciar al mundo ya que: "la moral cristiana siempre se mueve en una tensión. Por una parte, no puede haber moral cristiana sin una referencia al mensaje del Evangelio, pero la moral cristiana no quiere ser solo para los cristianos, sino que quiere ofrecer unos valores que humanicen a todo nuestro mundo, porque el mensaje moral de la Iglesia va dirigido a todos los hombres y tiene validez universal" y para explicarlo ha partido de tres premisas: 'Cristo es el hombre perfecto', 'La vida moral como seguimiento de Cristo' y 'Cristo, redentor de todo hombre'. Además, el obispo ha querido destacar los capítulos primero y tercero de la Encíclica "se les presta poca atención, pero son la base teológica para el desarrollo de la moral fundamental". 

El presidente se ha referido con detalle a la relación entre cristología y antropología en Veritatis Splendor  "La antropología solo puede llegar al momento pleno en la cristología (...) Cristo es la luz verdadera que ilumina a todo hombre. El ser humano no puede llegar a su perfección más que siguiendo al hombre perfecto que es Cristo", apuntó. Monseñor se ha referido también a que la moral cristiana se vive con preceptos negativos "indican el límite inferior que no hay que traspasar. No hay excepciones" y preceptos positivos "no tienen límite superior y su puesta en práctica no obliga a todos del mismo modo". Respecto 'la vida moral como seguimiento de Cristo' "solo en él está la respuesta verdadera y definitiva de la moral, es modelo para todo hombre (...) Cristo integra todas las tensiones que se dan en la vida humana: entre libertad y verdad, entre concienca y verdad, entre amor y obediencia. Estamos en una situación actual en la que las actitudes que predominan son las de un individualismo sin límite. Cristo manifiesta que el reconocimiento de la verdad es condición y vínculo indisoluble entre libertad y verdad (...) obedece desde el amor al Padre y su amor se manifiesta obedeciendo a la voluntad del Padre". Por último, el obispo se ha referido a la 'naturaleza humana' y de la necesidad de la 'gracia' para cumplir los mandamientos "no es posible que el hombre cumpla los mandamientos de Dios por sus propias fuerzas (...) el principio de moralidad no puede ser indiferente de la ley sino que, conjuntamente son la ley y la gracia de Dios. El cumplimiento de la verdad no es posible más que desde la gracia", indicó.

Posteriormente, el rector de la Universidad Pontificia de Comillas y catedrático de Teología Moral, Julio Luis Martínez Martínez, presentó su ponencia 'La Encíclica sobre la moral cristiana. Una evocación de la Veritatis Splendor' en la que se refirió, entre otros aspectos, a la recepción en los medios teológicos de Europa y de EE.UU, principalmente, de la Encíclica del Papa S. Juan Pablo II en su aparición pública. Además, abordó: la importancia de la "meditación bíblica" del joven rico, la conveniencia de reforzar el tratamiento del vínculo entre el seguimiento de Cristo y el Reino de Dios; la importancia de no disminuir la primacía de la gratuidad divina, así como el dinamismo del obrar de la persona llamada en la vida de la Iglesia a conjugar la comunión con Cristo y la racionalidad práctica.

Concluyó la mañana con la intervención del profesor de la Universidad Católica Portuguesa, Jorge Teixeira da Cunha, quien abordó la relación entre metafísica, ética y moral. El teólogo portugués señaló las dificultades que presenta hoy el concepto 'ley natural' y los intentos de la Encíclica por legitimarla. Por su parte, ensayó una reflexión a partir de fenomenólogos franceses como Michel Henry.

Esta tarde, intervendrá el decano de la Facultad de Teología de la UPSA, Gonzalo Tejerina Arias, en su ponencia titulada 'Experiencia moral, experiencia religiosa' y el decano de la Facultad de Teología de Vitoria, José Antonio Badiola Sáenz, con su intervención sobre los fundamentos bíblicos de la moral cristiana.

Mañana concluyen las jornadas en las que también participará el arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Julián Barrio Barrio, con una conferencia titulada 'Educar el sentido moral del Pueblo de Dios'.

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