Cómo ahorrar agua en un verano más caluroso de lo habitual

Cómo ahorrar agua en un verano más caluroso de lo habitual

Un verano más, algunas zonas están viendo como la escasez de lluvia incide sobre ellas provocando una gran carencia de este bien esencial. La asociación de consumidores Cecu recuerda que como ciudadanos todos tenemos el deber de ahorrarla lo más posible y, por ello, quiere recordar algunas ideas para conseguir reducir el consumo de agua este verano.

Consejos a tener en cuenta

- Hay que gastar únicamente el agua que se necesite, no dejando correr el agua al lavarse los dientes o al afeitarse.

- En casa se pueden colocar grifos con limitadores de presión, difusores o reductores de caudal. Si se tienen grifos independientes para el agua fría y caliente, conviene cambiarlos por un monomando, ya que permiten mantener la temperatura que habíamos elegido aunque se cierre y se evitan goteos. Los grifos que gotean deben ser reparados, ya que sólo una gota por segundo de pérdida supone 30 litros al día.

-  Hay que revisar la cisterna del inodoro de vez en cuando para ver si pierde agua y es preferible comprar cisternas que permitan media descarga y utilizarla de forma preferente.

- Un punto clave del ahorro es la ducha, ya que darse un baño gasta cuatro veces más agua.

- Usar la lavadora o el lavavajillas a plena carga ayudan a racionalizar y utilizar de forma eficiente el agua que se utiliza en el proceso de lavado. Muchos tienen también programas de media carga, ahorrando así en la cantidad de agua que utilizan para lavados pequeños. Por otra parte, en verano se multiplican los desplazamientos a casas de campo o apartamentos en los que, además de los ahorros mencionados anteriormente, se pueden contemplar otros inherentes a este tipo de viviendas:

- Si se tiene jardín, planificarlo adecuadamente ahorrará agua de forma natural. Es mejor elegir plantas propias del lugar y que consuman poca agua. También se economiza retirando frecuentemente las malas hierbas y las hojas.

- Se debe evitar regar con excesiva frecuencia, haciéndolo al amanecer o al atardecer. Se ahorrará hasta un 30% de agua. Es mejor utilizar sistemas de riego por goteo y revisar el sistema para detectar pérdidas.

- A la hora de limpiar el porche o la terraza, mejor barrer con escoba que con manguera.

- El césped es el gran consumidor de agua de los jardines, ya que supone hasta el 70% del agua utilizada para el riego. Si no es imprescindible, es mejor buscar alternativas.

- En cuanto a la piscina, si se ha de construir, es recomendable no hacerla excesivamente profunda, también por seguridad (con unos 2 metros, bastará). Todos los años, hay que comprobar que la piscina no tenga fugas y es necesario instalar sistemas de depuración adecuados a su tamaño. Si no se utiliza durante un tiempo, se puede instalar un cobertor para evitar perder agua debido a la evaporación.

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