Vuelven los 'Guardian@s de la Plaza del Grano' ante la inminencia de obras en el empedrado

Vuelven los 'Guardian@s de la Plaza del Grano' ante la inminencia de obras en el empedrado
El inicio de la segunda fase, que ya afectará de lleno a parte del pavimento tradicional, reactiva la movilización después de que el Ayuntamiento de León y la empresa adjudicataria marcaran la superficie en la que se actuará para ejecutar la controvertida acera alrededor de toda la plaza

En cuestión de horas, después de tantos años de anuncios y retrasos, el pavimento tradicional de cantos rodados sobre tierra cruda de la patrimonial Plaza del Grano de León comenzará a ser levantado. No en su totalidad -porque la reforma completa del mismo se relega para una tercera fase- pero sí que el Ayuntamiento de León pretende empezar esta misma semana sin más demora el inicio de la segunda fase.

Se trata de la ejecución de la acera perimetral alrededor de todo el espacio público de la plaza, para ubicar la cual se retirará para siempre una parte relevante del empedrado. Los detractores del proyecto municipal, que no se opusieron a la fase inicial en las calles Mercado y Capilla pero sí se manifestaron masivamente contra la segunda, la última vez la semana pasada, recelan precisamente de este punto en el que tocará por vez primera los cantos rodados, que en todo el espacio que se aprecia en estas imágenes comparativas se verán sustituidos por la acera, en algunos casos nueva -como por ejemplo justo delante de la tradicional casa de soportales- y en otros recrecida sobre la acera actual.

n espacio nuevo que en su día tanto la concejala de Urbanismo y Medio Ambiente, Ana Franco, como el arquitecto responsable del proyecto, Ramón Cañas, cuantificaron en un "porcentaje ridículo" de pérdida de los típicos morrillos de río, a cambio de permitir la total accesibilidad de personas con movilidad reducida por todos y cada uno de los ángulos de la Plaza del Grano.

El perímetro sobre el que se actuará para sustituir cantos rodados por aceras de piedra griotteidénticas a las de la calle Capilla ya reformada, fue marcado ya el pasado viernes por la empresa de manera ostentosa, y posteriormente cubierto de tierra en buena parte para evitar su impacto visual. Habían transcurrido apenas 12 horas desde la última manifestación popular pidiendo que se arregle la plaza exclusivamente con métodos tradicionales.

Aquellos detractores, bautizados como los 'Salvador@s de la Plaza del Grano", ya tuvieron un relevante protagonismo cuando el mismo día que la empresa adjudicataria inició el proyecto de reurbanización en la calle Capilla, se negaron a que se tocaran los cantos rodados o se destruyeran con la presencia de maquinaria pesada, que resultó dañina para el pavimento, extremo que negó el Consistorio antes de prohibir su uso desde el día siguiente.

Desde primera hora regresaron los turnos de voluntarios para tratar de impedir que se toque el empedrado tradicional.

Entonces formaron turnos de 24 horas en este espacio para generar una cadena humana de protección de la plaza y mantuvieron una resistencia pasiva con abundante presencia policial, que llegó a adquirir repercusión nacional.

El temor de este grupo anónimo de ciudadanos voluntarios, que hoy ha vuelto a activarse -eran ocho a las nueve de la mañana-, es que vuelvan a producirse daños en el emplazamiento público y están dispuestos a volver a impedirlo.

Recuerdan que, como también quisieron desmontar las "mentiras", la concejala y el arquitecto aseguraron que el empedrado se respetará con el mismo método constructivo que ya se empleó, por ejemplo, en la última reforma de 1989 o que incluso se incentivaría el típico verdín, cuando el proyecto de ejecución oficial en vigor en realidad contempla un lecho de hormigón/cemento del 23%, así como la reducción de el tradicional relieve de sus cantos rodados e incluso un veneno para evitar que salga el verde entre las piedras.

Contra estas versiones, y en espera de que no se reproduzca la conflictividad, el Consistorio defiende los trabajos e insiste en el apoyo que el proyecto tiene de diferentes colectivos e instituciones, entre otros el Colegio de Arquitectos o la Junta de Castilla y León, competente en materia de Patrimonio, no así del Icomos (asesor de la Unesco), que se ha mostrado muy crítico con el Ayuntamiento por sentirse engañados precisamente respecto al respeto al pavimento tradicional de esta valiosa plaza leonesa.

En todo caso, la Plaza del Grano entra en una semana clave tras el período festivo de la Semana Santa, que supuso el tránsito de muchísimas personas por un empedrado en el que no se han realizado labores de mantenimiento básico desde hace años, y cuyo estado forzó, por ejemplo, a no celebrar este año la salida de la tradicional procesión de Genarín desde este emplazamiento del Casco Histórico.

Una semana clave en la que se ha sabido, además, que la Plataforma Salvemos la Plaza del Grano tenía razón cuando hace meses denunció que el Ministerio de Fomento no había formalizado aún el pago de la subvención con la que el Ayuntamiento de León financiaría casi tres cuartas partes de este proyecto controvertido. Lo cual significa que de momento todo el gasto realizado con las dos adjudicaciones de las dos primeras fases está corriendo a cargo íntegramente de las arcas municipales.

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