Jai Alai benjamín A

Jai Alai benjamín A

El benjamín A del Jai Alai sigue evolucionando. Después de una difícil temporada pasada, en esta marchan en mitad de tabla con 26 puntos en veinte partidos algo, sin embargo, que no tiene importancia para unos niños en edad de aprender. Ese es el principal objetivo del equipo, de hecho, que prima sobre la competitividad aunque “haya que empezar a exigirles un poco”.

Así lo afirma uno de los entrenadores del equipo, Agapito, que cumple su segundo año con ellos. Formado por quince jugadores, son siete más que los del año pasado, algo excepcional para él. La pasada temporada, incluso, hubo en muchas ocasiones que prebenjamines tuvieron que disputar partidos con el benjamín lo que provocó que solo vencieran en una ocasión. Esto ha creado un caparazón en los sentimientos de los futbolistas, que han aprendido a perder. “Ganar lo llevan bien y perder no lo llevan mal”, afirma Agapito, “es la lección que ya han aprendido”.

Esta es, sin embargo, solo una de todas las que tienen que aprender. En otras, como en el compañerismo y respeto al rival, van por buen camino y en el fútbol, también. En una temporada con altibajos, el entrenador cree que están evolucionando bien teniendo en cuenta que los siete jugadores nuevos se inician en el fútbol siete. “Hemos aprendido posicionamiento, acciones tácticas y técnicas, estrategia… Todo se refleja en los partidos”, asegura.

Los quince jugadores de la plantilla rotan en partes iguales en convocatorias, algo que tratarán de cambiar de cara al año que viene si continúan con el equipo. Esta es la asignatura pendiente de los futbolistas a los que les está contando entender que el esfuerzo es básico para jugar. Por eso, a mitad de temporada, los minutos dejaron de repartirse entre todos para dárselo a quien lo merezca “no como reprimenda, sí como incentivo”. Parece que esta nueva manera de hacer las cosas ha dado sus frutos en el aprendizaje de los niños que han comenzado a esforzarse más.

Juegue quien juegue, eso sí, lo que no es negociable por el momento es la manera de jugar. Igual que se aprenden conceptos de compañerismo, los partidos sirven para que los aprendan en el deporte. Así, el equipo intenta tener siempre el balón. “Se trabaja mucho la posesión y las acciones combinadas. Sigo trabajando el aspecto de la técnica individual porque creo que el fundamento del fútbol está en el control y en el pase bien dado”, afirma. “En partidos en los que hemos sido muy superiores siempre les digo que dejen salir al equipo contrario porque presionar arriba a gente de primer año no sirve de nada para aprender”, concluye.

La plantilla está formada por More (portero); Ángel, Álex, Javier, Salva e Israel (defensas); Guille, Sergio, Diego, Jaime Soto y Mario (centrocampistas); Jaime, Angelito, Aner y Jorge (delanteros); Agapito y More (entrenadores).

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