Santa Marta prebenjamín B

Santa Marta prebenjamín B

El prebenjamín B del Santa Marta puede presumir de ser el equipo menos goleado de todo el fútbol base salmantino. Con diez goles en contra, esa solvencia defensiva es culpable de que estén a punto de ganar la Liga del grupo B en la Segunda Provincial. También ayudan, claro, sus 185 goles a favor. Números de campeón.

Este equipo formado por quince futbolistas, aunque uno de ellos no ha podido seguir, será el primer campeón de esta temporada si consigue vencer al Navega en la próxima jornada. Para ello se basarán en el fútbol que siempre han venido realizando desde que comenzaron el año pasado. “La filosofía es jugar desde atrás con el balón e intentar llegar a la portería rival con superioridades en diferentes zonas del campo”, explica Jorge, uno de los entrenadores.

Hay varias cosas que ayudan también. Todos los jugadores son de segundo año, algo que “se nota” contra los equipos más pequeños aunque estos prebenjamines también se han tenido que enfrentar a gente de su edad a la que han derrotado sin mayores problemas. Y no solo este año, cuando la progresión ya es un hecho, sino en la temporada pasada, la de su comienzo, en la que solo sucumbieron ante equipos mayores. “Técnicamente somos un equipo bueno y defendemos bien. Es difícil que nos marquen gol”, asegura el entrenador.

De la defensa también habló Jorge. “Solemos presionar arriba aunque todo depende del rival. Si son de primer año intentamos dejarles que saquen la pelota, aunque no es fácil porque los niños solo quieren meter gol”, recuerda. Esto y mucho más es lo que se entrena en los dos días que disponen de campo. “Entrenamos situaciones reales de partido como ataques en superioridad, hacerlo a pocos toques o la movilidad para que les ayude de cara al futuro”.

En el futuro, precisamente, es algo en lo que también hay que pensar desde el punto de vista motivacional. Una temporada en la que el equipo ha sido tan superior puede llegar al equívoco así que esa faceta también es muy importante. “Nosotros les motivamos diciéndole que el rival son como ellos, que el partido hay que salir y ganarlo. Es difícil porque ellos se ven superiores pero hay que decírselo”, afirma Jorge.

La importancia también radica en el comportamiento dentro y fuera del campo de los jugadores. Aunque todos rotan, el trabajo diario es imprescindible. “Hay que tener disciplina. Los días que se entrena, hay que aprovecharlos”, dice Jorge que también explica que se les piden las notas a los niños. El que no aprueba, no juega. De momento, eso sí, no ocurre.

La plantilla está formada por Jaime y Marc (porteros); Óscar, Pablo, Carlos y Ramón (defensas); Hugo, Dani, Rodrigo, Héctor Martín, Alan y Sergio (centrocampistas); Óliver, Héctor Sánchez y Álvaro (delanteros); Jorge y Manuel Andrés (entrenadores).

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