La USAL, pionera en la investigación de nuevos biomarcadores del autismo en bebés prematuros

La USAL, pionera en la investigación de nuevos biomarcadores del autismo en bebés prematuros
El experto Ricardo Canal y su equipo desarrollan innovadoras líneas de trabajo que reafirman el compromiso en la investigación en TEA de la USAL. Las asociaciones Asperger y Ariadna de Salamanca, junto con la USAL, llaman a romper barreras en la celebración del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo este 2 de abril 

'Rompamos juntos barreras por el autismo. Hagamos una sociedad accesible' es el tema elegido este año 2017 para celebrar el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo. Una conmemoración en la que participan las asociaciones Asperger y Ariadna de Salamanca y la USAL. Y un lema que hace suyo uno de los mayores expertos a nivel internacional sobre Trastornos del Espectro Autista (TEA) y profesor de la Universidad de Salamanca, Ricardo Canal Bedia, que asegura que “todavía nos queda un camino muy largo por recorrer, pero yo soy optimista, porque la sociedad está más concienciada y estamos en una buena línea en el desarrollo de herramientas y de investigación”.

Fruto de este optimismo y de una vida profesional dedicada plenamente a este trastorno neurológico, el también director del Centro de Atención Integral al Autismo-Infoautismo de la USAL acaba de iniciar una nueva línea de estudio a tres años sobre signos precoces del autismo por debajo de los 12 meses en bebés prematuros debido a que “presentan más riesgo que los nacidos a término”. Riesgo que se convierte en “muy alto con un nacimiento por debajo de las 28 semanas y también en los prematuros tardíos, nacidos antes de las 37 semanas pero por encima de las 32”, según explica Ricardo Canal a Comunicación Universidad de Salamanca.

Con este criterio de selección, el grupo de Ricardo Canal, en coordinación con otro grupo de investigadores que realizan el mismo estudio en Bélgica, analizará los rasgos comportamentales y otras características neurobiológicas asociadas al desarrollo de esos niños en el Complejo Asistencial de Salamanca, el de Zamora y los hospitales Río Ortega y Universitario de Valladolid, "aunque nuestra intención es tener más hospitales asociados en el futuro", añade.

De este modo, se hará un seguimiento del bebé utilizando la misma pauta del niño sano -teniendo en cuenta la edad corregida- con una batería de pruebas homologadas internacionalmente a los 6 meses, 9, 12, 14, 18, 24, 30 y 36 meses, para poder comparar los resultados con los niños que tienen riesgo genético de autismo.

La selección de los bebés participantes, previo consentimiento de los padres, empezará el próximo mes de septiembre, una vez que ya se ha recibido el visto bueno de los profesionales hospitalarios y se ultima la solicitud al Comité de Bioética y la validación y adaptación de la herramienta necesaria para el análisis, según informa el responsable de la investigación.

Sistema de cribado

El sistema de diagnóstico precoz desarrollado por los investigadores de la Universidad de Salamanca, en colaboración con la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León, ha logrado después de 11 años “el hito” de llegar a casi 22.000 niños castellanoleoneses con una herramienta, el M-Chat. Herramienta validada, además, para ser utilizada en todo aquel entorno que sea de habla hispana y que permite identificar casos con sospecha de una alteración en el desarrollo comunicativo y social entre los niños de 18 y 24 meses. Logrando, también, la detección en el tramo de los más pequeños, entre los 14 y 20 meses. La media de detección es muy baja, en torno a los 22 meses, cuando hace 12 años eran más de 50 meses.

“Nuestro gran reto ahora es bajar hasta los 12 meses y también subir hasta los 36, de forma que el pediatra pueda tener una herramienta para usar a los 12, 18, 24 y 36 meses en cualquier momento. Nosotros ahora estamos detectando la mitad de los casos de TEA que debería haber, teniendo en cuenta el 1% de prevalencia, pero ¿dónde están los otros niños?”, pregunta el investigador.

Con esta pregunta en el aire, el equipo de Infoautismo sigue siendo uno de los referentes dentro del proyecto europeo ASDEU, en el que participan 20 grupos de investigación de 14 países y en el que la Universidad de Salamanca “viene marcando una pauta muy importante convirtiendo a Castilla y Léon en un ejemplo para otras comunidades de España en cómo se puede hacer la detección precoz y en cómo los servicios pueden prepararse para este diagnóstico temprano en la sanidad pública”, subraya.

Estancias en la Universidad de Salamanca para conocer la herramienta

Este sistema de cribado, que se está utilizando, de momento, en cuatro áreas de salud (Salamanca, Zamora y las dos áreas de salud de Valladolid) con una participación por encima del 80% de forma continuada y del 100% si incluimos la utilización esporádica, ha sido exportada ya a otras comunidades.

“Es gratis, la pueden utilizar cuando quieran y como quieran”, explica Canal. De hecho, ya ha sido utilizado en algunas áreas de salud de Madrid, Castilla la Mancha o Cataluña y normalmente son equipos que han recibido formación en la Universidad de Salamanca.

Además, dentro de las actividades asistenciales que se incluyen en Infoautismo, existe un programa de formación a la que vienen especialistas de servicios de salud de toda España. “Es un programa de estancias, con un máximo de tres meses, aprenden cómo funciona el método y luego intentan desarrollarlo con sus medios en sus lugares de origen”, añade el profesor.

La experiencia del equipo de Ricardo Canal en diagnóstico precoz en colaboración con los centros de Atención Primaria y Especializada de las cuatro áreas de salud descritas fue determinante para liderar este ámbito de estudio en el mencionado macro proyecto europeo ASDEU. Así, los investigadores de la USAL también han profundizado en el conocimiento de las experiencias y en el punto de vista que tienen respecto al diagnóstico precoz las familias y los profesionales. Todos han coincidido “en la necesidad de promover recursos especializados en el marco de la atención sanitaria pública, fomentando la formación especializada de pediatras y el desarrollo de programas coordinados entre equipos de atención temprana y familiares”, según el avance de resultados proporcionados por Ricardo Canal en torno a los grupos de discusión europeos en los que han participado 300 personas de 11 países.

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