Entre los fogones del hornazo tradicional

Entre los fogones del hornazo tradicional
Es un tipo de empanada que incluye en su interior chorizo, jamón y lomo, principalmente. Es muy típica en muchas zonas de España, pero posee un toque especial en la capital del Tormes. En Salamanca lleva diferentes embutidos, como el lomo, además del huevo duro

En fechas señaladas todas las ciudades sacan a relucir sus mejores platos gastronómicos y Salamanca no iba a ser menos. Ya en Semana Santa la ciudad cuenta con una amplia demanda del ya famoso hornazo de Salamanca o, también llamado, hornazo castellano. Es sabido por todos los salmantinos, estudiantes y visitantes de esta ciudad que cada año se celebra el Lunes de Aguas, en el que tanto familiares como amigos se reúnen alrededor del río Tormes para celebrar este día con la comida típica del hornazo. Pero, ¿cómo es su correcta elaboración?

Confiterías Gil, que funciona desde 1956, demuestra cómo a medida que pasan los años sus productos siguen siendo igual de especiales que antaño. Cuidando cada detalle minuciosamente, el obrador cuenta con el equipo y maquinaria necesarios que hacen que éste sea un lugar en el que sus productos se elaboren de forma artesanal.

El hornazo es un tipo de empanada que incluye en su interior chorizo, jamón y lomo, principalmente. Es muy típica en muchas zonas de España, pero posee un toque especial en la capital del Tormes. En Salamanca lleva diferentes embutidos, como el lomo, además del huevo duro. Un plato exquisito en cualquier época del año, aunque la tradición es comerlo el lunes de Pascua en la provincia y el lunes siguiente, llamado Lunes de aguas, en la ciudad de Salamanca y alrededores.

La gran mayoría coinciden en tener el huevo duro en su composición y se suelen comer en la misma época: en los días previos o posteriores a la Pascua. Ello se debe a que, en ciertas épocas, los huevos fueron considerados carne, por lo que no se podían comer durante la Cuaresma, aunque las gallinas, como es natural, seguían poniendo. Los huevos se conservaban cocidos y se consumían después de la Pascua. De ahí los hornazos y otras muchas costumbres, en torno a esta fecha, en las que se incluye el huevo duro (huevos pintados, cocas del Levante español, Monas de Pascua...).

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