La fiscalidad, otro problema de los juegos online

La fiscalidad, otro problema de los juegos online

A los problemas que pueden aparecer por una adicción al juego, se unen otros fiscales por un desconocimiento de la ley que regula este ámbito en torno a las apuestas deportivas, juegos de casino o bingo, entre otros. Todas las ganancias que se tengan se deben incorporar en la declaración de la renta que se haga año a año. 

Así lo exige la Ley de regulación del juego estatal y el Decreto regional que lo desarrolla en Castilla y León. En estos se recoge, eso sí, que solo se deberán declarar los ingresos netos, es decir, aquellos disponibles después de restar a los beneficios obtenidos las pérdidas. Esto es así desde el 2013, ya que anteriormente cualquier beneficio bruto se debía declarar.

Existen, asimismo, dudas sobre si hay alguna cantidad exenta de declararse por ser menor. La respuesta es no. Estos beneficios están sujetos al impuesto sobre la renta de las personas físicas y se considera, en el caso de tener saldo positivo, como un empleo por lo que este dinero aparecerá en la misma casilla.

Tan solo hay un caso en el que se podría obviar en la declaración de la renta siguiendo la norma general de la Agencia Tributaria. En el caso de que los ingresos anuales sean inferiores a lo que marcha la propia ley, 22.000 euros brutos anuales, y, además, no se cobre por dos sitios diferentes, la ley te permite no realizar la declaración de la renta. Sin embargo, si las ganancias patrimoniales que ingresan directamente en la cuenta son superiores a mil euros, entre las que se encuentran las apuestas online, sí habría que hacerlo en todo caso. Si fueran inferiores a esta cifra y no se superaran esos 22.000, se estaría exento. 

En cambio, en el caso de no tener ningún ingreso más allá de estos juegos online y superar los beneficios en mil euros, sí habría que realizarla, igualmente que si se está obligado a realizarla por los ingresos anuales, se debe declarar cualquier tipo de ganancia, por mínima que sea. De esta manera, no hay una cifra inferior que esté exenta, sino que sigue las normas de la Ley que regula los aspectos fiscales. 

En resumen, si los beneficios en los juegos online son superiores a mil euros, se deberá realizar la declaración de la renta sean cuales sean el resto de ingresos. En caso contrario, se estará sujeto precisamente a las ganancias anuales mediante otros medios. Si la ley obliga a presentar la declaración, en cualquier caso también se deberán incluir los beneficios del juego, independientemente de su cantidad. 

Las pérdidas no se declaran

Las ganancias sí pero no las pérdidas. En el caso de que el importe neto obtenido después de restar las pérdidas a las ganancias resulte negativo, estas no se deben incluir en la declaración ya que no hay deducciones por ella. Sin embargo, sí aconsejan explicarlo detalladamente en la declaración ya que el Ministerio de Hacienda puede tener datos solo de las ganancias y no de las pérdidas, ya que las casas de apuesta online no están obligadas a presentar las cuentas salvo petición del propio Gobierno. 

Lo que sí se debe declarar, asimismo, es la cantidad de dinero que esté ingresada dentro de la cuenta de la casa de apuestas, aunque no se haya depositado todavía en la cuenta bancaria del usuario. Son ganancias igual por lo que en el caso de que se hayan retirado 500 euros pero se tengan otros mil en la cuenta, deben ser declarados los 1.500. 

En el caso de que no se declaren las ganancias y la Agencia Tributaria lo descubre, se impondrá al usuario una multa que será de un mínimo del 50% de la cantidad que no se haya declarado. Este caso solo se suele producir si el inspector en cuestión cree que no ha habido mala fe y se ha tratado de un despiste. Además, el pago pronto puede rebajar el precio final y dejar un porcentaje inferior a esa mitad. 

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