Dos años y medio de prisión para un hombre por tráfico de drogas y amenazas a su vecino en Peñaranda

Dos años y medio de prisión para un hombre por tráfico de drogas y amenazas a su vecino en Peñaranda

El Tribunal de la Audiencia Provincial de Salamanca ha decidido finalmente penar a A.H.H. con dos años y medio de prisión, así como imponerle el pago de una multa y una orden de alejamiento de no menos de 50 metros con el denunciante de los hechos que se remontan al último trimestre de 2014 en Peñaranda de Bracamonte. En concreto, a principios de marzo se juzgó la presunta venta de cocaína a un joven, A.G.B., por valor de 730 euros al que posteriormente le amenazó por una deuda de 170 euros que le dejó a deber, por lo que llegó incluso a pinchar las ruedas del coche de su madre, según la denuncia. 

En la vista oral, sin embargo, el Ministerio Fiscal y la defensa no han encontrado pruebas suficientes en este último caso en las declaraciones de los testigos. Estos reconocieron no ver a quién estaba acometiendo la falta aunque la madre aseguró que el ruido de la explosión de las ruedas le sobresaltó bajando al garaje, lugar en el que se encontraba el coche, y viendo un bulto que respondía a la complexión del acusado que, en su declaración, alegó que el día que aconteció dicho suceso se encontraba en Salamanca con su cuñado.

En lo referente al pago de la droga, el hijo afirmó que lo hizo íntegro una vez que sacó del banco 430 euros y vendió un cordón de oro de su hermano mayor por valor de 300 euros, aunque no se entregaron los justificantes de ambas cosas. A pesar de ello, el joven aseguró que el acusado le pidió 170 euros posteriormente amenazándole de muerte en varias ocasiones.

Este, sin embargo, negó los hechos y aseveró que no vendió droga a nadie ya que en esos momentos estaba retirado a pesar de que le constan dos sentencias contrarias por el mismo delito. En el registro que se llevó a cabo posteriormente en la casa del denunciado, además, no se encontró más droga que pocos gramos de marihuana, que alegó son para consumo personal porque le relajan y le viene bien para la hepatitis que padece. 

Por todo ello, el Ministerio Fiscal pedía cuatro años de prisión por el delito de tráfico de drogas y las faltas por amenazas, que consideró acreditadas al declarar en su alegato final la verosimilitud de la declaración del testigo así como el que el enfrentamiento entre ambos surge a raíz de la denuncia no existiendo anteriormente.

Además, el denunciante detalló el interior de la casa del acusado a pesar de que este declaró que nunca había entrado en su presencia, aunque sí pudo hacerlo en la de su mujer, algo que negó A.G.B, que testificó que compraba la droga en la propia casa. El Ministerio Fiscal considera, además, que se le debe aplicar un agravante por las anteriores sentencias por tráfico de drogas por lo que sentencia mínima debe ser de 27 meses y sancionado, asimismo, por la falta de amenazas con una orden de alejamiento. 

La defensa, sin embargo, pidió la libre absolución del acusado al no desvirtuarse la presunción de inocencia. Consideró que hubo muchas contradicciones en la declaración de los testigos y que la falta de amenazas no debe ser tenida en cuenta al haber sido juzgada anteriormente en Peñaranda. Además, consideró que en el juicio no se ha acreditó la culpabilidad de su defendido y que el hecho de conocer los detalles de la casa podría habérselos dado su madre, que sí aseguró haber estado dentro arreglando una puerta. De hecho, llegó a declarar que el joven estaba manipulado por su madre y que la venta de drogas puede ser inventado ante la falta de pruebas y de más testigos.  

 

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