Rodrigo Mercado: "La música debe decirte algo o hacerte sentir"

Rodrigo Mercado: "La música debe decirte algo o hacerte sentir"

'El fondo de la chistera' es el segundo disco en solitario de Rodrigo Mercado. Un trabajo definido por la fusión. Desde el soul pop del single 'Creo en ti', pasando por ritmos reagge extraídos de sus inicios con la banda Ganyahmun, al son cubano. Un trabajo en el que caben ideas optimistas o luminosas y tonos más oscuros con mensaje contundente. Sonoridad negra, funk, fraseos cercanos al hip hop y sonido folk también tienen cabida en un trabajo redondo.

Rodrigo Mercado estará este viernes en la Sala B del CAEM a partir de las 21:30 de la noche para presentar ‘El fondo de la chistera’, con entradas a ocho euros. El artista madrileño es hijo del famoso Rosendo, aunque explora un camino artístico totalmente independiente. SALAMANCA24HORAS charla con él en un entorno singular e inspirador como el Café Tío Vivo en la calle Clavel del centro para mostrar su concepto musical y ofrecer un aperitivo a los lectores.

- ¿Qué hay en ‘El fondo de la chistera’?
- Música, sobre todo. Textos también.

- ¿La metáfora alusiva a la magia es porque es muy difícil sacarlo o porque hace falta mucha ilusión?
- Es un poco de las dos cosas. Es una metáfora de lo complicado que es hoy en día tirar para adelante con proyectos musicales o culturales en general. Y a la vez es también la ilusión que se tiene por sacarlo adelante. La magia al final es ilusión.

- ¿Dónde están las musas de Rodrigo Mercado?
- Están en el aire. Vienen cuando vienen y se van cuando se van. Te echan una mano cuando les apetece. Escribo de cosas que me pasan y sobre todo de cómo me repercuten en el interior y de la idea que tengo de mi entorno.

- ¿Cree en la música como medio para contar algo o basta con sonar agradable?
- La música debe decirte algo o hacerte sentir algo, ya sea de manera instrumental, mediante la palabra o un compendia de las dos cosas. Creo en la música como ente, casi.

- Empezó haciendo reagge con la banda 'Ganyahmun'. ¿Cómo ha evolucionado su estilo hasta la música que hace ahora en solitario?
- Con mi banda anterior empecé haciendo reggae pero rápido se influenció de otras cosas y empezamos a tocar otros estilos. Al final es una evolución. Yo escucho mucha música muy diferente desde muy pequeño y al final te salen matices por muchos sitios. La evolución es natural, al final.

- El de la música es un sector en plena transformación. Ha vivido cómo funcionaba antes la industria por su padre. ¿Cómo vive ahora en primera persona los cambios que experimenta?
- Vengo del casete y del vinilo. Sí es cierto que siendo yo chaval empezó el CD y poco después la música digital. Pienso que todavía no ha llegado a asentarse la historia. Estamos todavía entre Pinto y Valdemoro, un poco. Seguramente seguirá evolucionando y acabaremos en un formato que todavía desconocemos. Yo estoy mirando hacia atrás y me he comprado un plato. Me gusta tener discos en vinilo. Físicos. De siempre me ha gustado comprar música y tener la carpeta y ver las letras. Yo espero que en un futuro, aunque sea una cosa digital, si puedas tener algo tangible para poder ver las fotos del artista o las letras.

- ¿Cómo lleva el uso de las redes sociales?
- Estoy en ello. Ahora tengo más tiempo para dedicarle a esto y parece que le voy cogiendo el punto. La historia es estar todo el día. Es como un 'reality' a pequeña escala. Hay que dedicarle tiempo y estar ahí. Es imprescindible hoy en día.

- ¿Rodrigo Mercado vive de la música?
- Estoy luchando por ello. Ahora mismo ya me estoy dedicado por completo. Aunque de momento lo que tengo es un colchón, por decirlo así.

- ¿Por dónde quiere ir en el futuro?
- Estoy componiendo ya el tercer disco. Es seguir con el engranaje. Girar este disco, sacar otro y seguir funcionando.

- Ser el hijo de Rosendo tendrá ventajas e inconvenientes. ¿Cómo ha influido en su música?
- En la educación que me ha dado. Musicalmente siempre he sido muy independiente, de alguna manera tiré por mi camino y empecé a hacer música casi sin que lo supiera. Él se enteró de que yo tenía una banda cuando ya teníamos una maqueta hecha. Ha sido todo a mi aire. Es bueno porque tienes un entorno favorable y conoce es el mundillo. Por decirlo de alguna manera, tienes contactos. O los tienes más a mano que mucha gente que tiene que empezar de cero y buscarse más las vueltas. A veces es contraproducente porque todo esa ventaja hace que, en determinadas ocasiones, no se valore en su justa medida el trabajo que haces.

- ¿Qué se va a encontrar la gente que acuda a la Sala B del CAEM este viernes?
- Un directo bastante enérgico con una banda con la que llevamos trabajando desde enero y que suena muy bien y que son muy buenos músicos. Tocaremos todo este segundo disco y parte de la primero. Una hora y media o así de concierto.

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