Helmántico juvenil B

Helmántico juvenil B

El juvenil B del Helmántico está acabando la temporada de manera espectacular. Después de un comienzo dubitativo que obligó al conjunto a buscar soluciones, se hizo cargo del equipo Carlos, que llegaba de Unionistas para hacerse cargo de la coordinación del club, y el resultado ha sido magnífico. No solo en resultados, que al final es el reflejo de una base, sino en el sentir de los propios jugadores, que recobraron la ilusión por el fútbol.

Lo demás se puede ver en la tabla clasificatoria. El conjunto va a acabar noveno el año salvando la categoría de manera holgada después de vencer hasta encuentros a conjuntos de la zona alta como el Capuchinos o el Hergar Camelot, que en la primera vuelta les golearon. Hacer más en menos tiempo es difícil.

Detrás está un trabajo en todos los ámbitos del fútbol, no solo en la preparación física, técnica y táctica, sino también en el más profundo estado anímico de los futbolistas. A través del cariño que se le ha dado a los jugadores se ha sacar adelante al equipo y es que si no te encuentras a gusto rara vez vas a sacar todo tu rendimiento con el balón y sin él, fuera del rectángulo de juego.

Una vez conseguido eso ya se pusieron manos a la obra con todo lo demás. Y eso que se encontraron con numerosos contratiempos con faltas justificadas por estudios o lesionados. A pesar de todo ello, la progresión ha sido palpable desde los 10 puntos conseguidos en la primera parte de la temporada a los 30 que se han hecho después. Ahora ya solo les resta un partido, ante el RS Monterrey, con el que quieren acabar con una sonrisa.

Para ello serán fieles a su estilo, el de tocar la pelota e intentar sacarla ya desde atrás con la ayuda del mediocentro. A partir de ahí, construir para llegar con gente a situaciones de área. Seguro que ya de cara a futuros años seguirán con la misma apuesta, aunque algunos de los futbolistas pasarán al conjunto Regional. Por detrás, eso sí, llega un núcleo duro de jugadores con la gran temporada que ha realizado el cadete.

Ya se está realizando la planificación de todos los equipos de cara a la temporada que viene que a buen seguro volverán a ser uno de los clubes con más proyección en el fútbol salmantino. Para todos aquellos que lleguen allí, pueden estar tranquilos ya que, al igual que ha ocurrido con el juvenil B esta temporada, consideran que el aspecto anímico y psicológico es lo primero. “Si no tienes bien amueblada la cabeza, no rindes. Ni en el fútbol ni en nada en la vida”, reitera el coordinador.

La plantilla está formada por Álvaro y Marcos (porteros); Zapa, Iván, Andrés, Enrique, Miguel, Porras y Mario (defensas); Pablo, Diego, Carlos, Raúl, José, Jorge y Fran (centrocampistas); Beto, Jesús y Víctor (delanteros); Carlos y David (entrenadores); Rober e Iván (delegados). 

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