CSI-F asegura que una nueva sentencia evidencia la precariedad del operativo antiincendios de la Junta

CSI-F asegura que una nueva sentencia evidencia la precariedad del operativo antiincendios de la Junta

El fallo de la Sala de lo Contencioso Administrativo, de fecha de 24 de marzo de 2015, admite el recurso presentado por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) contra esa Orden FYM/375/2014, que determina el riesgo potencial, el número de guardias y el régimen de exenciones para el personal que ha de participar en el Operativo de Lucha contra Incendios Forestales de Castilla y León en 2015, que implica “-un año más- recortes importantes de recursos en el plan contra incendios, tanto en las retribuciones de guardias a los empleados públicos como en los medios utilizados”.
 

CSI-F explica que, “desde 2011 se han recortado las cuantías retributivas de las guardias de incendios de todos los colectivos, hasta en un 24%, cuando -además- el nivel de responsabilidad ha aumentado proporcionalmente a la disminución de medios. CSI-F recuerda que ya existe una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) que reconoce como improcedente reducir más de un 4% esos conceptos retributivos. Por ello, una vez agotados todos los intentos de negociación, CSI-F recurrió la mencionada Orden para 2014, pronunciándose de nuevo el TSJCYL y dando la razón a CSI-F, que ahora espera que los empleados públicos afectados reciban “lo que se les ha arrebatado”.
 

CSI-F asegura que la nueva sentencia destapa y evidencia la precaria situación del operativo de extinción de incendios, desde que la Consejería de Fomento ‘absorbió’ al personal de Medio Ambiente, “que ha supuesto la reducción del 75% de los jornales de las cuadrillas de tierra, el 50% en las cuadrillas helitransportadas o el 50% en los retenes de buldócer”.

Además, CSI-F remarca que en las licitaciones que realizan ahora la Consejería, “tienen un peso demasiado importante la parte económica, llegando a admitir bajas del 40 y 50%, por lo que, si se tiene en cuenta un mínimo beneficio para los contratantes, se torna casi imposible realizar un operativo adecuado, limitándose al mantenimiento de la infraestructura de personal y medios y evitando la quiebra de las empresas forestales”.

Los colectivos de ingenieros forestales, agentes medioambientales, y celadores de Medio Ambiente, responsables de la extinción de incendios forestales, “ven muy difícil afrontar con un mínimo de seguridad y operatividad, los cometidos asignados, generando una gran desmotivación, estrés y ansiedad, debido a la precariedad y limitaciones del operativo”, asegura CSI-F. “Hay que recordar que el 40% de los incendios se producen fuera de la campaña estival, cuando no hay apenas medios de extinción trabajando”.

Los recortes más perjudiciales que se han producido, desde que la Consejería de Fomento absorbió el personal de Medio Ambiente, son que las cuadrillas de tierra de prevención y extinción licitadas han perdido un 75% de los jornales. Antes trabajaban 11 meses y la formaban 8 combatientes, y ahora la tendencia es una duración de 3 meses (verano) y con 7 combatientes, explica CSI-F.

También, las cuadrillas helitransportadas de prevención y extinción “han visto como se ha reducido, aproximadamente, un 50% los jornales, encontrándonos situaciones inoperativas de helicópteros ‘operativos’ pero sin su cuadrilla, que realmente es la que apaga el incendio incipiente”, continúa CSI-F.

En el caso de los retenes de buldócer, “aproximadamente se han reducido un 50%, además del trabajo efectivo que antes realizaban limpiando cortafuegos, y que se ha dejado de hacer por no destinarse dinero para esta labor”.

Para completar el “preocupante panorama”, CSI-F indica que la dirección del operativo anti-incendio “se apoya mayoritariamente en técnicos con contratos laborales temporales, sujetos a prórrogas que dependen de la coyuntura económica y de criterios más políticos que técnicos. 

El sindicato independiente CSI-F, mayoritario entre los empleados públicos de la administración regional, apunta que los medios humanos básicos del operativo son trabajadores fijos discontinuos de la Junta de Castilla y León, “cuyos contratos cubren sólo entre 3 y 9 meses el año, es el personal de camiones motobomba, puntos de vigilancia o escuchas del CPM. 

Por otra parte, CSI-F denuncia que existe “una inoperatividad del orden del 20% en esos trabajadores discontinuos, ya que están obligados al disfrute de sus permisos y vacaciones dentro de los periodos de trabajo; y alerta de que el operativo  “no tiene relevos para dar descansos a las dotaciones, siendo frecuentes las extralimitaciones en las jornadas laborales”.

Finalmente, recalca que, “a los técnicos no siempre se garantiza el periodo de descanso entre guardias que establece el Decreto 89/2004, de 29 de julio, por el que se establece el Operativo de lucha contra incendios forestales de Castilla y León y se regula el sistema de guardias, llegando, en ocasiones a trabajar 21 días seguidos”.

 

Comentarios