Padres y madres de la Escuela Infantil Guillermo Arce piden que se reconsidere su cierre

Padres y madres de la Escuela Infantil Guillermo Arce piden que se reconsidere su cierre
El servicio que presta a los residentes en el medio rural y que trabajan en la capital “no lo cubren las guarderías existentes en los pueblos”, señalan y critican esta “curiosa manera de pelear contra la despoblación de nuestros pueblos” 

A tenor del reciente anuncio de la Diputación de Salamanca, la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) de la Escuela Infantil Guillermo Arce quiere hacer constar su “más enérgico” rechazo al cierre de la escuela, “cuyo sólido proyecto educativo tiene más de 40 años de trayectoria”. 

El cierre, lamentan, supone la pérdida de casi un 13 % de las plazas públicas que se ofertan en la capital por parte de todas las administraciones. “Es inadmisible este reducción drástica de un servicio público fundamental en un momento en que la Diputación anuncia superávit en sus cuentas”, reflexionan al tiempo que se preguntan “para qué queremos un superávit si se reducen los servicios prestados a los ciudadanos. 

El AMPA entiende que la decisión se toma “con criterios políticos y no competenciales” y hace un llamamiento a Ayuntamiento de Salamanca y Junta de Castilla y León “para implicarse en el mantenimiento de este servicio público”. 

Para los padres y madres la versión de que las plazas ofrecidas por los centros públicos de Ayuntamiento y Junta son suficientes para cubrir las necesidades actuales de la población salmantina no se sostiene, “ya que todas las escuelas tienen siempre lista de espera para poder acceder a las mismas y es mucha la gente que se queda fuera”. 

Al conocer que la Diputación destinará los recursos invertidos en la Escuela Guillermo Arce a la creación de servicios públicos de características similares en la provincia, la Asociación entiende que no pueden detraerse recursos de un centro en funcionamiento para transferirlos a otros programas, “ya que eso no es una mejora de los servicios sino un recorte encubierto de los mismos”. A esto hay que añadir el hecho de que el servicio que presta la Escuela Infantil a los residentes en el medio rural y que trabajan en la capital “no lo cubren las guarderías existentes en los pueblos”, señalan. “Es una curiosa manera de pelear contra la despoblación de nuestros pueblos, el principal problema de nuestra provincia”, apostillan. 

El AMPA exige que se replantee la decisión del cierre de la Escuela “y que se busquen alternativas para el mantenimiento de las 70 plazas de servicio público que, de otro modo, van a perderse junto con los empleos públicos asociados”. 

 

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