Condenado el paciente pero no el médico por la pelea en Casto Prieto

Condenado el paciente pero no el médico por la pelea en Casto Prieto
El Ministerio Fiscal retiró la acusación contra el médico en la propia vista y el juez cree que no hay pruebas para condenarle. El paciente sí lo fue en los mismos términos que pedía el Ministerio, un año de prisión e indemnización

El rifirrafe en el centro de salud Casto Prieto entre un médico y su paciente ya tiene sentencia. La juez ha condenado a este último a un año de prisión por el delito de atentado, petición de la Fiscalía, y ha absuelto al médico. Además, el paciente también deberá pagar una indemnización por un delito leve de lesiones.

En concreto, el suceso ocurrió el pasado enero de este mismo año en el centro de salud Casto Prieto cuando el paciente, I.L.G., molesto por el diagnóstico y trato del médico, J.L.R.S., hacia su persona, fue a comunicarle que se iba a cambiar de médico. Esto dio lugar a un rifirrafe que finalizó con la denuncia del médico por una presunta agresión que el paciente, en la vista oral, negó. De hecho, aseguró que la agresión fue del médico al empujarle en su salida de la consulta. 

El Ministerio Fiscal, sin embargo, retiró su acusación al médico después de escuchar a ambos y a los testigos que comparecieron. En su declaración, el paciente afirmó que acudió al centro de salud dispuesto a cambiarse de médico por no estar conforme con el trato que recibía y que entró en su consulta, sin cita previa, para ello. El acusado aseveró que cuando le dio la noticia, el médico encolerizó y al mandarle salir le empujó con su hombro izquierdo a pesar de que existía espacio para que ello no ocurriera. "Colisionó conmigo buscando el contacto", dijo.

De hecho, comentó que la denuncia podría llegar al poner él una reclamación posterior por el trato sufrido. "Ha cometido muchos errores médicos y personales conmigo. Tiene mucho que tapar y esconder", aseguró. Lo que sí confirmó es que le había llamado "payaso e ineficiente" debido a la actitud con la que le trató y no como un medio de insulto o de confrontación.

Estos hechos los negó el médico, que contó una versión diferente. Afirmó, de hecho, que el cambio de médico ya se había producido ya que no pudo acceder a su historial cuando entró en la consulta. Aseguró que el paciente llegaba enfadado dispuesto a confrontar y que se asustó instándole a salir. Cuando esto ocurrió, el paciente le propinó dos empujones que le provocaron una contusión y eritema en su hombro izquierdo, como después constató el médico de urgencias del centro de salud aunque posteriormente, ya por la tarde, en urgencias del hospital no le encontraron ningún dolor o molestia. Por otro lado, también confirmó los insultos por parte del paciente. 

Los hechos contados por ambos no pudieron constatarlos los testigos ya que se produjeron dentro de la consulta. Sí afirmaron el resto de médicos presentes que escucharon gritos dentro de la consulta y que el médico salió pidiendo que se llamara a la policía porque había sido agredido. En lo que sí discrepó la enfermera del paciente con él es en la movilidad reducida que I.L.G. decía que tenía y en el cambio de médico, ya que, según dijeron los testigos, ya se había producido anteriormente y no después del suceso como alegaba el acusado.

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