El presidente de la Organización Médica Colegial aboga por políticas racionales de contención del gasto sanitario

El presidente de la Organización Médica Colegial aboga por políticas racionales de contención del gasto sanitario

El presidente de la Organización Médica Colegial, el salmantino Juan José Rodríguez Sendín, aboga por políticas de contención del gasto sanitario que exijan racionalidad y buen gobierno en la incorporación y uso de insumos biotecnológicos y farmacéuticos, así como un mejor equilibrio entre eficiencia-equidad. Fue durante un encuentro organizado por Unidad Editorial, editora de Correo Farmacéutico y Diario Médico, dedicado a la financiación de la Innovación y sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.

El doctor Rodríguez Sendín inició su exposición con datos sobre el crecimiento del gasto farmacéutico que ha registrado en los dos últimos años un incremento en torno al 3 por ciento, superando al PIB. "Este crecimiento se puede interpretar de distintos puntos de vista en función de quien lo analice pero, en todo caso, es cierto que en los dos últimos años ha crecido por encima de lo deseado, haciéndose muy difícil su control en estos momentos". "No hay más que repasar ?añadió- el gasto farmacéutico y su curva de crecimiento en las últimas décadas y compararlo con cualquier otro gasto similar o al menos relacionado", según sus palabras.

"Esa desproporción se mantiene -prosiguió- si comparamos el crecimiento del mismo con el gasto sanitario total dentro de la cual está incluido el salario de los profesionales y el de los médicos en particular que sigue siendo el peor de toda la UE, a lo que se suma el deterioro de las plantillas que van menguando a consecuencia de los recortes que se están llevando a cabo y de los numerosos contratos precarios". Pero, además, lamentó la falta de homogeneidad en la distribución de recursos entre las comunidades autónomas, "con diferencias importantes entre ellas", remarcó.

En este contexto de necesario control del gasto farmacéutico y de dificultad para poner en marcha mecanismos reguladores para un bien tan importante como "es proteger la respuesta que ofrece el fármaco a las necesidades sanitarias de la población", surge el medicamento genérico, al que el doctor Rodríguez Sendín calificó como "un instrumento de racionalidad y como estrategia sanitaria oportuna, determinada por la existencia de un acuerdo generalizado sobre la necesidad de controlar el crecimiento desmesurado del gasto sanitario y concretamente el de la factura del medicamento".

Sin embargo, el hecho de que tenga que depender de diversos y distintos factores y agentes hace, a su juicio, que "sus resultados se vean condicionados, lo que, en definitiva, le convierten como estrategia en insuficiente e incapaz", además de considerar como grave error "tenerlo en cuenta sólo desde el punto de vista del precio y no desde la cantidad de unidades prescritas que en España constituye un hecho diferencial en relación a los países de nuestro entorno".

Por tanto, desde el punto de vista de Rodríguez Sendín, el papel que representan los genéricos en el Sistema Nacional de Salud es el de otro fármaco más al que se le exige y espera lo mismo que a cualquier otro medicamento. "Es un momento de la vida de un principio activo cuya patente ha caducado y con ella las condiciones que la acompañan, lo cual permite que su comercialización sea más barata, convirtiéndose su promoción en un instrumento de ahorro del sistema", según explicó.

De ahí su apuesta por protegerlo, ya que, desde su punto de vista, esta estrategia podría correr peligro si se le permite que compitan con él medicamentos de marca en las mismas condiciones y con un precio similar". No obstante, reconoció que "las especialidades farmacéuticas genéricas han permitido el establecimiento de precios de referencia y en consecuencia permiten que terapias fundamentales tengan costes inferiores a las que establecería el mercado sin regulación".

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