De La Dehesa al Vicente Calderón

De La Dehesa al Vicente Calderón

Respira humildad y trabajo y solo así se puede conseguir llegar a cotas tan altas como las que ha conseguido Andrés Martín en tan poco tiempo. En apenas cuatro años en el mundo del fútbol base, el entrenador ya ha conseguido que su dedicación haya tenido premio y recale esta temporada en el Atlético de Madrid para iniciar a unos prebenjamines, de los que ya ha aprendido en solo tres entrenamientos.

"Es un buen paso en mi carrera. Mi primer objetivo era entrar en la base de un club grande", comenta, al tiempo que dice que no ha hecho nada excepcional por conseguirlo. Eso sí, ya es entrenador nacional y, además, tiene un curso de Director de Metodología de Fútbol. Estos méritos han sido suficientes para que el club rojiblanco se haya fijado en este salmantino, que tuvo que buscarse la vida para dar este salto que esperaba.

"Entregué el currículo a Madrid, hubo una vacante y me llamaron para una entrevista personal. La verdad es que no me lo esperaba. Sí podía hacerlo de un club más amateur pero nunca del Atlético de Madrid", dice, "el currículo funciona". A pesar de todo mantiene su objetivo claro. "Quería algo para aprender y aprovechar este año. Lo que haga, lo pondré en práctica donde sea".

Su historia

El fútbol siempre ha sido su devoción, desde que lo practicaba. Cuando ya no pudo seguir más adelante, tuvo claro que su futuro estaba en los banquillos y así se inició en el nuevo mundo en el Helmántico, en el que estuvo tres temporadas, dos con benjamines y una con infantiles. Entonces, tuvo que dejar los banquillos, ya con el título de entrenador nacional, debido a falta de tiempo, pero no lo hizo así con el fútbol.

Con su cámara y sus ganas, se dedicaba, en sus ratos libres, a realizar la grabación de partidos para después analizarlos. Al término de la temporada, eso sí, ayudó a los aficionados del Alba de Tormes a finalizarla y realizó los últimos entrenamientos del equipo, aunque sin poder sentarse en el banquillo por la falta de ficha.

Ahora le llega la oportunidad del Atlético de Madrid, por el que ha firmado una temporada. La entrevista se la realizaron en el propio Vicente Calderón, un día que recuerda con muchos nervios. "Estaban preparando el partido contra el Bayern de Münich. Se respiraba otra cosa, estaba en la élite del fútbol. Soy un afortunado. Todos soñamos con esto y espero aprovecharlo".

De momento ya lo está haciendo. "En tres días he aprendido muchísimo. Se trabaja de otra manera, con otra metodología más estricta". De ella ya se está empapando para, algún día, poder dedicarse a ello, aunque asegura que nunca se lo ha propuesto. "Mi objetivo no es ser primer entrenador de un equipo grande, sino formar parte de un cuerpo técnico. Ahora toca aprender y formarme", relata.

De lo que está orgulloso, eso sí, es del nivel de entrenadores que existe en Salamanca. "Es una pena que los equipos se fijen en tantos jugadores y no en los entrenadores que han hecho a esos jugadores", asevera. Anima a todos, a pesar de ello, a que vivan su sueño con ilusión y trabajo. "Hay que tener el valor de salir de la zona de confort". 

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