Aunar fuerzas para acabar con la violencia de género

Aunar fuerzas para acabar con la violencia de género
- Las cifras de víctimas de violencia de género no descienden e indican que cada vez son más jóvenes las mujeres que la sufren. ¿Qué está fallando?

- Águeda Arranz: Yo creo que el fallo que existe es que no se ha cogido el problema tal cual, el problema lo estamos mal interpretando, entonces, se ponen parches y más o menos parece que vas controlando la situación. Vamos a ver, que esta semana ha muerto una niña, que mujeres jóvenes no, es que la violencia de género no es algo asignado a una determinada clase social baja o con menos recursos, no es verdad. También sucede en familias de clase alta y en mujeres con estudios universitarios y con posiciones sociales altas, con lo cual es un problema de educación, es un problema de base muy fuerte que no se ha tratado a mi modo de ver. Yo tengo dos hijos y no veo que desde la educación Primaria y desde la Secundaria se les eduque especialmente en el respeto.  Se parchea, se cuentan datos, los oficiales, pero yo por lo que conozco en mi ámbito del trabajo la realidad es mucho más dura y mucho más cruel.

 
No se ha abordado desde todos los ámbitos y sobre todo desde el educativo y el social porque lo que estamos haciendo es intentando más o menos que el problema no se nos desborde pero yo creo que estamos detectando casos más preocupantes.
 
- María Jesús Moro: Es algo que está muy vinculado a la educación en derechos o en valores y que luego tiene que tener su adaptación dependiendo de las circunstancias. Por tanto a veces extrapolar determinados datos puede llevar a afirmaciones que no son buenas porque efectivamente puede haber sociedades, ámbitos o circunstancias que por el retraso cultural, por tradiciones ancestrales pero reprobables haya una mayor incidencia en el dominio sobre la mujer y por tanto en aplaudir casi la violencia sobre la mujer.
 
Pero dicho esto es un problema de todos, por eso creo que en esta cuestión hay que tratar de buscar la mayor unidad para tratar de afrontarlo porque no es fácil hacerlo con una u otra medida. No quiere decir que no haya que hacerlas, que no haya que intentarlas, que no haya que redoblarlas, sino que efectivamente está en la base. Yo venía alarmada porque puse la televisión y veía el ataque de una niña a otra niña y estamos hablando de violencia de menores.  La violencia en general cada vez en edades más bajas es muy importante, es muy importante la falta de respeto hacia el otro y evidentemente la violencia de género que es por ser mujer, parece que no tiene fin. Y lo del número es lo de menos, es el ensañamiento, la manera en la que se hace, la manera en la que incluso ahora cuando hay una concienciación general todavía se justifica, pero en algunos ámbitos se justifica, ves un determinado lenguaje y es de justificación. 
 
Entonces en eso mientras no retomemos esa idea en las casas, en los colegios, en el lenguaje cotidiano, en el reprobar permanentemente cualquier comportamiento que está encubriendo lo que de verdad siente esa persona y lo tiene reprimido. La vinculación que tiene todo eso también en el crecimiento de la utilización de los niños y de las niñas en particular que además se ve más por la implantación de las nuevas tecnologías, pues indudablemente sobre esto sí hay que seguir reflexionando mucho y creo que solo cabe una reflexión en común. Porque si sobre esto hacemos enfrentamientos no llegamos a nada. Es un problema de la sociedad, que en absoluto se ha resuelto, que quizá sea la historia de la humanidad, que no lo resolvamos nunca, pero que tenemos la obligación de cada vez hacernos más firmes desde que nuestros hijos e hijas nacen. Porque después es muy complicado, pero sí que es verdad que si el niño o la niña se han educado santificando y riendo determinadas gracias pues después por mucha labor que hagan los maestros en la escuela o los monitores en actividades de tiempo libre o los padres y las madres cuando se den cuenta de que ya no pueden hacer nada pues es muy complicado.
 
Por lo tanto, yo también quiero poner el énfasis en el respeto, que a veces se considera cuando lo dices que es una idea antigua. Para mí la lealtad es muy importante en la vida y el infundir la idea de respeto hacia el otro en todas sus condiciones hay que trabajarlo muchísimo. Lamentando esto que estamos viendo todos los días yo reivindico esa posición común de acercarnos en las diferencias y afrontar un problema que no vamos a conseguir, pero que no quiere decir que nos desanimemos, al contrario hay que tener cada vez más fuerza y luchar contra el.
 
- Carmen García: Yo es que pienso que cuando se promulgó la ley se puso el énfasis en lo más rápido y en lo más inminente que era todo el tema de la planta judicial, todo el tema de juzgados, denuncias, reconocimientos etcétera. Pero hay una parte de la ley que yo sigo reivindicando y creo que es fundamental que es la parte educativa y la parte preventiva. Creo que esa parte de la ley, y lo digo sinceramente, ninguno, ninguna fuerza política ni en conjunto ni separadamente ha hecho hincapié en ello. Creo que ahí teníamos que reivindicarlo desde todos los colectivos y desde todos los ámbitos como mujeres que se desarrollara también esta parte. 
 
Pero hay un estudio que yo no he visto que lo haya comenzado nadie y es el por qué la sociedad, los niños de a partir de 9 años cada vez son más violento. Estamos denotando en los municipios pequeños como el mío, donde conoces a los críos, que cada vez los niños son más violentos. Nosotros cuando jugábamos eran los amigos, nos ayudábamos y cuando llevábamos el chocolate lo repartías. Ahora es todo lo contrario y lo estamos viendo a diario, y cuando hacemos evaluaciones trimestrales de las actividades lo estamos viendo. Hemos detectado que los niños había que fomentarles actividades que hicieran el respeto hacia el otro. Es una falta de respeto la que hay, pero además una falta de respeto violento de pegar. Y esto se está dando en los niños en general , y yo creo que deberíamos hacer un estudio serio en los centros o donde fuera de por qué se está dando esta violencia que es extrapolable a todos los ámbitos de la vida y por lo menos, a nivel municipal nos está empezando a preocupar. 
 
Los niños están creciendo en un halo de violencia, no se si es por el estrés de la sociedad, por el que tenemos las familias, por el estrés que ha producido la crisis o sin crisis, porque esta violencia no se genera de un día para otro. Esta violencia yo creo que tiene ramificaciones en todos los ámbitos. Yo antes salía a tomar algo, pisabas a alguien o le empujabas pedías disculpas y todos tan contentos, es que ahora empujas a alguien por la calle y te pueden partir la cara. Yo creo que esta violencia se transmite luego en las personas más vulnerables y entre ellas estamos desgraciadamente el colectivo de mujeres y también el colectivo infantil. 
 
- Paula Moreno: Estoy totalmente de acuerdo en que vivimos en una sociedad violenta y que se ha ido haciendo más violenta con el tiempo. Creo que es un problema estructural y por tanto hay que atajarlo desde muchos puntos. Sin embargo en la última encuesta de comportamiento y conducta de adolescentes se ve que las chicas tenemos más tolerancia a los malos tratos, es decir que consideramos normal que nos controlen el móvil, que nos digan con quien tenemos que salir, cómo tenemos que vestirnos...

Y yo creo que el propio sistema tiene máquinas para conseguir que esto se reproduzca, que nuestro pensamiento a pesar de que nuestras madres a lo mejor no tenían este pensamiento, sin embargo generaciones de 15 o 16 sí que lo tengan. Me parece muy llamativo que de los dos libros más vendidos este año y el anterior en literatura juvenil sea Crepúsculo y los de Federico Moccia. Crepúsculo es una chica normal que sale con un vampiro y que el vampiro la puede morder y matar en cualquier momento, y nos parece una historia de amor maravillosa, un amor romántico estupendo. Y los libros de Federico Moccia y que han triunfado las película son chicas sumisas totalmente al marido, al compañero, maltratadas en gran medida, esperando continuamente a que él tome la iniciativa para entregarse... Y yo creo que todo esto del amor romántico vendido como tu mayor aspiración en la vida, como mujer y como chica se reproduce y no somos capaces tampoco de revertir esa idea de que no es así, de que tu sola estás igual de bien, que no necesitamos nada para estar bien. 

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