Un salmantino camino de la Champions

Un salmantino camino de la Champions

Modesto y trabajador son las dos palabras que definen a Álvaro Gómez, jugador salmantino de 17 años que está deslumbrando en Valencia. Del barrio de Puente Ladrillo a Mestalla ha pasado este juvenil cuyos comienzos fueron en el fútbol sala. No tardó, sin embargo, en ir a probar a la Unión Deportiva Salamanca donde Pablo Zegarra, su primer entrenador, no dudó. Las mimbres estaban ahí y ahora Rubén Baraja, una referencia para Álvaro, también las ha visto. 

Mediocentro polivalente, con capacidad para jugar por dentro y por fuera, y mucha rapidez son las cualidades que han llevado a este juvenil a ser una de las promesas charras aunque él no se considere como tal. “Trabajo para llegar a lo máximo pero no me considero ninguna estrella. Simplemente es trabajo, compromiso con el equipo y no parar de correr en todo el partido”, asegura. 

Lo anterior parece ser suficiente para disfrutar de una bonita temporada en División de Honor aunque comenzara en Liga Nacional. Baraja tardó solo ocho partidos en ver las cualidades de Álvaro y llevárselo al primer equipo juvenil donde, si todo marcha bien, también estará el año que viene disputando el premio de la Champions juvenil, “un sueño”. 

Antes de todo esto ya deslumbraba en el equipo de su ciudad. La Unión Deportiva Salamanca le acogió seis años hasta que un gran campeonato con la selección regional acabó dándole la fama. “Estuve en shock dos días de pensar que no te conocía nadie y de repente el Valencia te quiere fichar”. El juvenil no lo dudó pese a que también recibió otras ofertas de grandes como el Espanyol. El sentimiento, seguro, también ayudó. “Imagínate que tu equipo preferido te dice que vayas con ellos. Es una alegría inmensa”, recuerda.

Todos los comienzos, sin embargo, son duros. La adaptación como persona y futbolista no fue todo lo rápida que le hubiera gustado a Álvaro. Sobre todo en el segundo de los casos. “La mayor diferencia que noté fue el ritmo con el que juegan. Aquí puedes controlar la pelota y levantar la cabeza y allí antes de controlarla ya tienes que saber qué hacer”, afirma, “los primeros entrenamientos y partidos eran todo impotencia. No entendía que haciendo lo mismo, en Salamanca estaba bien y en Valencia no”.

El trabajo diario, “más serio en Valencia”, dio sus frutos y ahora vive en un dulce estado en el que se disputa la Liga de División de Honor contra el Villarreal. La Champions juvenil otea en el horizonte y después ya se verá. De momento ya ha entrenado con el primer equipo en alguna ocasión y varias con el Valencia Mestalla. “Con el primer equipo se nota diferencia pero el Mestalla es un equipo más que nosotros. Son jóvenes con mucho talento pero creo que si lo das todo y te sale una buena temporada, ¿por qué no?”. Pues eso, ¿por qué no?

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