Una jornada familiar y de enorme devoción para honrar a la Virgen del Buen Suceso

Una jornada familiar y de enorme devoción para honrar a la Virgen del Buen Suceso

Linares de Riofrío honra a la Virgen del Buen Suceso como cada Lunes de Aguas. A mediodía, la gaita y el tamboril amenizan el traslado de la Virgen a la ermita, que se prepara desde que el día de Pascua se traslada la Santa imagen a la parroquia, donde se celebra con toda solemnidad la novena como preparación a la fiesta. 
 
Desde hace varios años, las mujeres se visten con el traje serrano para la celebración. Una vez en la ermita, se celebra la santa misa concelebrada por varios sacerdotes de la zona y cantada por el coro parroquial. Terminada la Eucaristía comienza la procesión en torno a la ermita, concluyendo con el baile regional de tejer el cordón y las jotas charras y serranas.
 
A media tarde el rezo del santo rosario congrega a los fieles, de nuevo, en torno a María del Buen Suceso. Concluido el mismo, los bailes charros y la degustación del clásico hornazo o la merienda en grupos de amigos ponen la nota final de un día tradicional en la vida de los linarenses. Antiguamente se celebraban representaciones teatrales y corridas de toros; el Ayuntamiento pagaba todo el vino que con motivo de la merienda se gastara, costumbre que aún hoy perdura.
 
Para todos los vecinos de Linares esta fiesta reviste un carácter familiar y eminentemente religioso, en cualquier lugar donde se encuentren, la Virgen del Buen Suceso ocupa un lugar en su corazón. Poco importa el origen o procedencia de esta tradición, lo importante es que la devoción a María bajo esta cariñosa advocación contribuye eficazmente a mantener la fe en este pueblo de Linares.

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