Crecen las listas de espera para conseguir plazas en las residencias universitarias

Crecen las listas de espera para conseguir plazas en las residencias universitarias

La mayoría de estudiantes aprovecha los meses estivales, con la vista puesta en el inicio de un nuevo curso académico, para reservar plaza en los colegios mayores y residencias de la ciudad. Los más rezagados en esta empresa, sin embargo, han de figurar en una lista de espera compuesta por decenas de jóvenes necesitados de alojamiento en la capital del Tormes en otro año universitario más.

Pese a que todavía resta aproximadamente un mes para la vuelta a las aulas, muchas residencias universitarias ya cuelgan el cartel de completo con la ocupación cerca de alcanzar el cien por cien si es que no lo han hecho ya. La buena calidad de los servicios, la cercanía a las facultades o el buen ambiente estudiantil que se vive en ellas parecen ser algunas de las razones que explican este hecho. La tendencia consuma lo que se viene viviendo en años anteriores. “La experiencia nos die que los estudiantes pasan como mínimo dos años en las residencias y luego marchan a pisos o aprovechan para hacer un año Erasmus, etcétera”.

Desde la Universidad de Salamanca aseguran tener un “fuerte compromiso” con sus colegios mayores y residencias “que se demuestra por los casi ocho siglos de tradición universitaria o por la reciente obtención del sello de Campus de Excelencia Internacional. Elegir nuestras residencias es elegir la mejor opción de alojamiento para nuestros estudiantes por la ubicación, instalaciones y servicios inmejorables que se complementan con actividades culturales y formativas que suponen un valor añadido en la vivencia de nuestra ciudad”.

El Colegio Mayor Oviedo se encuentra en pleno Campus Miguel de Unamuno, a tan solo doce minutos del centro y rodeado de numerosas facultades, librerías y establecimientos comerciales. Aunque su construcción comenzó en el año 1992, no fue hasta tres años más tarde cuando tuviera lugar su inauguración. En 2012, recuperando su condición de Colegio Mayor, pasó a ser uno de los más grandes de Europa. A día de hoy, y de cara al curso que está a punto de comenzar, ya ha alcanzado el 100% de su ocupación. “Tenemos una lista de espera de 70 personas para habitaciones individuales y de 30 en el caso de las dobles”, afirman desde el colegio. El alojamiento cuesta 496 y 350 euros mensuales respectivamente sumado a los 185 euros que se cobran por veinte días de desayunos, comidas y cenas.

Una situación parecida vive el Colegio Mayor Hernán Cortés, en el Paseo de San Vicente, cerca del Campus Miguel de Unamuno, que tras una profunda, cuidada y completa remodelación volvió a abrir sus puertas en 2008. Habitaciones con baño propio, teléfono, calefacción, aire acondicionado, conexión a internet, restaurante, gimnasio, salas de estudio, biblioteca, salas de juego y televisión se suman a a su programación de actividades culturales. “Para las habitaciones dobles todavía nos quedan plazas disponibles, pero para las individuales contamos con una lista de espera de 15 personas. Más o menos como en años anteriores. En este caso, la habitación individual con pensión completa sale por 859 euros y 700 en el caso de la doble.

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