“La Semana Santa está hoy más unida que nunca por defender lo nuestro”

“La Semana Santa está hoy más unida que nunca por defender lo nuestro”

-La Junta de Cofradías y Hermandades invita a todos los salmantinos, este año, a dejarse llevar por el corazón en Semana Santa. ¿Qué hay de la Pasión charra que conmueve a su presidente?
-Mi Pasión, y el vídeo promocional de la Semana Santa de este año lo dice. La pasión por la Semana Santa, a la que llegué por accidente y hoy en día no concebiría mi vida sin ella. Aunque como presidente de la Junta de Cofradías defienda a todas las hermandades, José Cornejo cofrade es cofrade de la Hermandad Dominicana y es la que llevo en el corazón y por la que llegué a este cargo. En definitiva, es la que me hizo llegar a la Semana Santa. Aunque ser de la Dominicana implica pertenecer a cuatro titulares, personalmente, me conmueve Jesús de la Pasión.

-Las semanas y los meses previos a la celebración de la Semana Santa no han estado exentos de polémica. Por un lado, la decisión del Cabildo Catedral de no permitir la salida de las cofradías por la Puerta de Ramos; por otro, la puesta en jaque a la procesión del Perdón tras abandonar las Madres Bernardas su convento…
-Cuando ocurren estas cosas lo vives con inquietud, intranquilidad y preocupación. La cuestión sobre la apertura o no de la Puerta de Ramos ha sido únicamente, a mi parecer, falta de coordinación y diálogo. Si cuando tomaron la decisión de cambiar las taquillas para el turismo frente a la Puerta de Ramos, supongo que justificadamente, nos lo hace saber en una reunión, las cofradías lo hubiéramos entendido y hubiéramos llegado a un acuerdo seguro. Pero bueno, afortunadamente es una polémica que se ha solucionado y el Cabildo ha tenido a bien abrir la puerta y ha sido un acierto. No obstante, he pedido que ante cualquier problema las cofradías tengan que estar unidas. Por su parte, al deán le he manifestado que, ante cualquier decisión que tenga que tomar el Cabildo, no le importe contar con las cofradías antes porque no va a haber ningún problema.

-A raíz de lo anterior se ha cuestionado cómo tiene que ser la relación entre Iglesia y cofradías.
-La relación a día de hoy es la adecuada. Las cofradías no ponen nunca ninguna pega a nada. De hecho, cada vez que nos llaman y nos convocan estamos ahí. Queremos participar en la Iglesia y participamos, como en la procesión del Corpus Christi que organiza el Cabildo. En el cortejo la mayor parte de participación es gente de la Semana Santa. Eso es una muestra palpable de que las cofradías están con la Iglesia, que no tengan ningún miedo porque formamos parte de ella. Al igual ellos deben pensar que tienen una parte importante en la Iglesia, que son las cofradías, y que tenemos que estar en consonancia las dos partes.

-Por otro lado, se han aprobado recientemente los nuevos estatutos de la Junta de Cofradías. ¿Qué va a suponer para la Semana Santa?
-En primer lugar, un mejor funcionamiento de la Junta de Cofradías. Los estatutos se han hecho en base a las experiencias vividas, tanto de esta época como de anteriores. Hemos intentado recoger todo aquello que ha sucedido en la Semana Santa y que no estaba regulado. Por ejemplo, no quedaba clara la elección del presidente de la Junta de Cofradías. Ahora ya está recogido cuándo hay que presentar las candidaturas, cuándo se abre el periodo de elecciones, quién compone la mesa electoral, cómo ha de ser la votación, etcétera. También se ha recogido, por ejemplo, cómo debe prestarse una ayuda a una cofradía que tenga problemas para poder sacar la procesión a la calle. Se ha introducido un título que hace referencia a la autoridad eclesiástica, se ha creado una comisión de conflictos entre cofradías… En definitiva, hemos intentado elaborar unos estatutos modernos, que estén al día con el funcionamiento de las cofradías y de la Junta y que creo que va a mejorar en conjunto la Semana Santa. Ahora hay que empezar a poner los artículos en práctica. Se ha hecho muy buen trabajo.

-¿Qué era de los estatutos que no le gustaba a las cofradías? Cabe recordar que los han ‘tirado’ para atrás en más de una ocasión y finalmente el proceso ha sido más largo de lo que se desearía.
-Uno de los puntos, por ejemplo, era que la Junta tomara decisiones en cuanto a cualquier acto hicieran en la calle. En vez de coordinar, ahora lo que hará la Junta de Cofradías será regulará las procesiones ordinarias, extraordinarias y los actos de cualquier tipo que se organizan fuera de los templos. Las cofradías daban por hecho que era la Junta la que organizaba todo. Quizás ese fuera el mayor problema, pero se trataba de que todo lo que estuviera en la calle estuviera consentido y con todas las autorizaciones del mundo gestionadas por la Junta de Cofradías. Lo único que deberían hacer es mandar un proyecto al presidente y sería ésta quien pidiera los permisos correspondientes, incluido el eclesiástico. Una vez que estuviera todo en regla, se le diría a la cofradía que vía libre para realizar el acto o procesión que fuese. Parece ser que eso molestaba, pero al final se ha llegado a un buen acuerdo y no habrá mayor problema.

-En una entrevista anterior dejó abierta la posibilidad de marcharse una vez estuvieran aprobados los nuevos estatutos. ¿Seguirá al frente de la Junta de Cofradías o dará un paso al lado? En junio finaliza su mandato.
-Nunca he dicho de manera rotunda que me fuera a presentar ni que no lo fuera hacer. Ha sido una cuestión que siempre he dejado en el aire para cuando llegara el momento. En el mes de junio habrá elecciones y se va acercando el momento de tomar una decisión. En principio, no tengo ningún inconveniente para seguir. Sí es cierto que tengo que sopesar mucho mi continuidad por una situación personal que estoy viviendo. Será la que me diga que sí o que no. Si esta situación personal está dentro de la normalidad, como ahora, no tengo inconveniente en volver a presentarme. Llevo seis años en el cargo pero casi han sido de trámite, porque el único mandamiento del Señor Obispo es que fuera presidente hasta la elaboración de los nuevos estatutos. Pudo haber durado un año o dos, pero finalmente fueron seis.

-El Viernes Santo vuelve a estar de actualidad. Parece que este año ha habido consenso entre las cofradías para modificar sus horarios de salidas y así evitar cruces y esperas. ¿Será el fin a los problemas de esta jornada?
-Esos pequeños problemas de cruces y esperas detecto que van a seguir, aunque quizás en menor medida. Hay una parada casi obligatoria de la Cofradía del Huerto en la cuesta de Palominos porque en ese momento estará pasando por la Rúa la Cofradía de la Vera Cruz. Yo les agradecí a los hermanos mayores que se reunieran en un ambiente cordial y de diálogo para intentar aportar una solución. Han adaptado sus horarios al objeto de si alguien tuviera que esperar por cualquier circunstancia, que la espera sea tan corta que la gente casi ni lo perciba. Algo se ha mejorado y se ha avanzado respecto de años anteriores. Otra solución podría ser que alguna de las cofradías saliese en procesión el Viernes Santo por la mañana. Me gustaría que alguien diera el paso para adelante y saliera por la mañana, que está libre, y así se desaloja la tarde y nos favoreceríamos todos.

-¿De qué es lo que más satisfecho del total de sus seis años de mandato?
-Pues de muchas cosas. Estoy satisfecho de algo que demandaba y que desgraciadamente no teníamos. Es decir, que cuando saliéramos fuera de la provincia de Salamanca se hablara de nuestra Semana Santa. Afortunadamente ya se habla. Gracias al apoyo de la Junta de Castilla y León, entre otras instituciones, estamos presentes en ferias de turismo, etcétera. El año pasado la Semana Santa de Salamanca estuvo presente en las salas de espera de los aeropuertos donde Iberia operaba. En los vuelos transoceánicos mostrábamos un vídeo. Este año hemos estado en un periódico online de Estados Unidos, este año hemos ido a Ávila… Por otro lado, estoy satisfecho de los actos que se han ido consolidando como el del Miserere o el del pregón de la Semana Santa. Pero quizás, de lo que más puedo estar satisfecho, del cariño que he recibido en conjunto por parte de la Semana Santa y de la ciudad.

-¿Y se te ha quedado algo en el tintero? Antes dejaba caer, por ejemplo, una posible reorganización del Viernes Santo.
-No sé si afortunadamente o desgraciadamente se deshizo la Procesión General. Hice un proyecto de reordenación, pero ahí está. No es una cosa que dependiera de mí y sea una de las cosas que probablemente se haya quedado en el tintero. Los estatutos, que eran una obligación, ya están. Pero la Semana Santa tiene carencias y una de ellas es la de contar con un espacio adecuado para que las cofradías puedan guardar los enseres y pasos de la Semana Santa. Ahora no es que estén mal recogidos, pero me gustaría contar con un espacio completo para que toda la Semana Santa tuviera recogidos sus enseres. Puede ser uno de los objetivos que pudiera marcarme si decido continuar.

-¿Está viva la Semana Santa de Salamanca? Vamos a vivir una Pasión de novedades y estrenos y eso parece indicar buen síntoma.
-La mayor prueba de que la Semana Santa está viva es que este año conmemoramos el cuatrocientos aniversario de la procesión del encuentro, trescientos de la bendición de Nuestro Padre Jesús Nazareno de San Julián, el setenta y cinco de la bendición de la Soledad, el veinticinco de la Virgen de las Lágrimas. Si uno cumple años es porque está vivo. Hemos estado vivos durante más de cinco siglos y la participación en las cofradías, aunque no haya crecido en demasía, nos mantenemos. La juventud, por otro lado, participa activamente y eso quiere decir que tenemos corazón y estamos vivos. Ojalá no dejemos morir a la Semana Santa.

-Pues parece que hay quienes sí quieren matarla poco a poco. Desde mayo, el Ayuntamiento de Salamanca cuenta con nuevas formaciones políticas. En ellas, Ganemos. Desde la agrupación de electores, afín a partidos como Podemos, han solicitado que se le retire cualquier tipo de ayuda institucional a las cofradías. Incluso que no se cuelguen de la fachada del Ayuntamiento los estandartes de los emblemas de las hermandades.
-Voy a procurar ser frío para responder a esta cuestión. Si me dejara llevar por la sangre, a lo mejor diría algo de lo que quizás luego pudiera arrepentirme. Yo no soy político y no entiendo de política, pero estás a la orden del día, lees la prensa, ves, escuchas… Toda esta gente, cuando apareció, dijeron venir a remodelar el país, a cubrir las necesidades de la gente, etcétera. Pues dedíquense a eso. Hablan de democracia, libertad de expresión y de cosas que a priori pueden sonar a chino. Pero luego te vas al diccionario de la lengua española y en la definición de democracia aparece la palabra libertad. Pues déjenme libertad, porque lo único que pido es eso. Igual no quiero que me respetes, pero quiero que me apoyes.

En cuanto a los anagramas de la Plaza Mayor, llevan toda la vida. Hace veinte y treinta años ya había gente contraria a la Semana Santa. Siempre ha habido agnósticos, ateos... En Zamora, por ejemplo, gobierna Izquierda Unida y no ha habido este problema. El alcalde  ya ha dicho que no va a participar en la promesa de silencio a la que suele acudir el primer edil el Viernes Santo. Dice que lo entiendan, que no cree en estas cosas. La Semana Santa lo ha entendido, pero la misma manera él ha dicho que entiende a la Semana Santa y que no va a poner ninguna objeción en cuanto a su celebración. Nosotros tenemos aquí cuatro señores, de ideología similar, que vienen a protestar porque los anagramas de las cofradías están puestos en la Plaza Mayor. Si son coherentes, que vayan a Zamora a protestar también por lo mismo que lo han hecho en Salamanca. Solo pido respeto. Si no te gusta la Semana Santa o la Iglesia Católica yo no tengo la culpa. A mí tampoco me gustan otras cosas y no hago una guerra para que se quiten. Aquí está la Iglesia Ortodoxa y la Evangélica y respetamos sus cultos y sus simbologías. Ni ellos nos dicen nada ni nosotros a ellos.

Luego hay otro tema que es esencial. Las cofradías no solo se dedican a sacar procesiones y simbologías a la calle. Las cofradías tienen otro cometido, pero desde hace cinco siglos. Ya desde antiguamente se dedicaban a la labor social, atendían a los enfermos, costeaban la sepultura de los fallecidos. En la actualidad siguen trabajando con los más necesitados, con los suyos propios y los de la calle. Es decir, que las cofradías hacen una labor social que ellos (por Ganemos) dijeron que iban a cuidar. Que dejen a las cofradías tranquilas y que también se encarguen de esas cosas. Y la Semana Santa es cultura y patrimonio, no solo es la procesión, atrae turismo a la ciudad y alrededor de ella hay muchas familias que viven como orfebres, modistos y modistas, carpinteros, fábricas de cera… Si quitamos una tradición, que se quiten todas y desapareceremos del mapa. ¿Eso es lo que quieren? Están haciendo un charco donde en teoría no hay agua. Que nos dejen tranquilos, que nosotros no nos metemos nunca con sus ideas ni con sus actuaciones. Así hemos vivido muchos años y queremos seguir al menos otros tantos.

-Ante ello, el concejal de Cultura del Ayuntamiento y el alcalde de la ciudad no tardaron en posicionarse a favor de la Pasión charra. También hicieron lo propio el resto de portavoces de los grupos políticos en el Consistorio. ¿Cómo ha recibido ese respaldo?
-Agradezco públicamente el apoyo mostrado a la Semana Santa. Ellos saben que la Semana Santa, si muchas veces ha demandado unidad, y hoy está unida al cien por cien desde la cordura y la tranquilidad para defender lo nuestro. Somos cristianos, creyentes y tenemos fe pero la Semana Santa también es cultura, arte, patrimonio, obras sociales, etcétera.

-Mirando un poco desde esa dimensión cultural de la Semana Santa. ¿Se ha promocionado lo suficiente?
-Se van recogiendo los frutos de la promoción. Está en mente expandirla un poco y sacarla fuera de Castilla y León para que ciudades como Cáceres, por ejemplo, puedan acercarse a ella. Y a la vez que se presenta la Semana Santa se presenta la ciudad. Siempre digo que es única en el mundo y lo es por el marco además de la gran imaginería y sus procesiones.

-La Semana Santa pide, pero quizás da más de lo que recibe.
-El incremento del turismo en Castilla y León ha ido progresivamente en aumento. Cada vez hay más visitantes que vienen a la comunidad y a las capitales de provincia y ciudades. El año pasado no podías casi ni dar un paso por Salamanca, estaba todo lleno. Con todo lo que cada uno pueda pensar, atrae gente a la ciudad. Por eso exijo a las cofradías un comportamiento ejemplar y la mejor puesta en escena. Que lo que pongamos en la calle sea digno de ver y de alabar. Día a día vamos a intentar mejorar para que si a día de hoy vienen mil turistas, que vengan 100.000.

-Por último, ¿en qué podría mejorar la Semana Santa y un deseo de José Cornejo?
-Primero el deseo. Creo que es de carácter obligado decir que nos respetara el tiempo. Por otro lado, que no ocurra ningún incidente ni a nivel patrimonial ni a nivel humano. ¿En qué podría mejorar la Semana Santa? Requerirá un profundo estudio de las necesidades. Para mejorar algo siempre digo lo mismo. Nos convertimos por unos días en profesores de una catequesis en la calle para miles de personas. Que nos vean como una cosa seria y que cumplamos con lo que decimos y lo que hagamos que lo hagamos bien.

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