Casa Samuel, de Cáritas Diocesana de Salamanca, ha acogido a 161 afectados por VIH desde su apertura

Casa Samuel, de Cáritas Diocesana de Salamanca, ha acogido a 161 afectados por VIH desde su apertura

En la actualidad Casa Samuel cuenta con 21 residentes, 12 mujeres y 9 hombres. Por primera vez en la historia hay más mujeres que hombres. Se han recibido 33 solicitudes de ingresos en la casa

El 1 de diciembre se celebra el Día Mundial de la Lucha contra el Sida. La sociedad superó hace tiempo los momentos de máximo pavor ante esta enfermedad, llegándose a una normalización impensable en los años más duros. No obstante, el estigma y la discriminación continúan, y es en este aspecto donde Cáritas Diocesana de Salamanca quiere incidir especialmente, reclamando que esta enfermedad deje de estar considerada como infecto-contagiosa para pasar a ser infecto-transmisible.


El VIH solo se transmite por contacto con fluidos, mientras que una enfermedad infecto-contagiosa es la que se puede transmitir a otra personas, por ejemplo, en el entorno de una relación laboral normal, como es el caso de la tuberculosis.


El hecho de que en la actualidad se mantenga esa calificación ocasiona que una persona portadora (entre 130.000 y 160.000 en España) y que se encuentre en buenas condiciones físicas y psíquicas, no pueda acceder a determinados puestos en la administración pública, como policía, guardia civil, militar o funcionario de prisiones, según estos expertos. Esa clasificación también imposibilita a personas seropositivas acceder a servicios como centros de día o residencias, entre otros recursos públicos.


Otro aspecto esencial es recordar la importancia de un diagnóstico precoz, tanto a la hora de comenzar con el tratamiento como para reducir los contagios. La falta de concienciación con respecto a esta enfermedad provoca en muchos casos que los afectados no se realicen las pruebas hasta que no pasa bastante tiempo. De ahí que el objetivo de ONUSIDA para 2020 sea la estrategia 90-90-90: conseguir que en ese año el 90% de los afectados por el virus estén diagnosticados, que el 90% de esos diagnosticados reciban el tratamiento con antirretrovirales y que el 90% de aquellos que están en tratamiento lleguen a una carga viral indetectable. Así, entre otras cuestiones, se reducirían considerablemente los contagios.


Datos del programa de atención integral a personas que conviven con VIH-Sida de Cáritas Diocesana de Salamanca


Este programa intenta dar una respuesta cercana y global a todos aquellas personas afectadas por VIH que en algún momento precisan de ayuda externa para afrontar su situación personal, familiar y/o social. Va dirigido principalmente a personas que se encuentran en situación de exclusión social o vulnerabilidad.


Se atiende tanto a personas que residen en sus propios domicilios de manera independiente o con sus familias, como personas sin hogar que precisan de un recurso específico como es la casa de acogida. La acción se concreta así en dos ámbitos de actuación:


-La casa de acogida Samuel, que ofrece a las personas un espacio idóneo donde tener cubiertas las necesidades básicas y donde pueden iniciar un proceso de recuperación personal.










-Intervención comunitaria: asesorando sobre la infección, facilitando la adherencia al tratamiento, apoyando y acompañando a la persona enferma durante su ingreso en el hospital y buscando alternativas tras el alta médica, orientando sobre prestaciones y ayudas y, si es posible, acompañando en el proceso de inserción social y laboral.



En la actualidad Casa Samuel cuenta con 21 residentes, 12 mujeres y 9 hombres. Por primera vez en la historia hay más mujeres que hombres. Se han recibido 33 solicitudes de ingresos en la casa. En este punto, desde Cáritas Diocesana de Salamanca se destaca que el número de solicitudes de mujeres ha aumentado considerablemente con respecto a años anteriores, así como el de personas sin VIH pero en situación de exclusión social y con graves problemas de salud.


En todo el programa a lo largo de este último año se ha atendido a 54 personas, realizando acompañamientos hospitalarios, por ejemplo, con seis afectados, e intervención comunitaria con 16 personas. Desde su apertura, hace 23 años, Casa Samuel ha acogido a 161 personas.


En base a los datos recogidos, se puede afirmar que el rostro más frecuente de los solicitantes y residentes en la Casa es de un salmantino, de origen o arraigo, derivado por alguna entidad, de entre 45 y 60 años y conocedor de su infección por VIH desde hace más de una década, con otras enfermedades a cuestas y de escasos recursos económicos.



Voluntarios


Por otro lado, en este periodo 34 personas han colaborado como voluntarias en Casa Samuel, 27 de Salamanca a lo largo del año y 7 en los campos de trabajo que se ofertan en verano. Gracias a la colaboración con el Servicio Civil Internacional cuatro de esos voluntarios de verano procedieron de fuera de España: dos mexicanos, un finlandés y un moldavo.


Todos los voluntarios antes de su incorporación realizan varias sesiones de formación en las que se tratan todos los aspectos relacionados con la infección, así como la función que posteriormente van a desarrollar en el programa. La función principal de los voluntarios es la de acompañar, en sentido más amplio de la palabra, en la convivencia diaria en la casa o en el hospital, así como apoyar en las necesidades de alimentación, higiene o movilidad de las personas que lo precisen.


Actos organizados


Los residentes de Casa Samuel realizaron un mural en el que se puede leer ‘Unamos las fuerzas, derribemos las barreras’ y que se situó en el altar de la iglesia del Arrabal durante la celebración eucarística que, con ocasión del Día Mundial de la Lucha contra el Sida, tuvo lugar esta semana. De igual modo, Cáritas Diocesana de Salamanca dedicó su círculo de silencio de noviembre a esta causa, acto que concluyó con la lectura de un contundente manifiesto en el que se reclamó el derecho a la salud para todos los afectados por VIH-Sida

Comentarios
Lo más