ESPEJA

El ciervo rojo mediterráneo regresa al Oeste Ibérico

El ciervo rojo mediterráneo regresa al Oeste Ibérico

Con motivo de la semana LIFE que la Fundación Naturaleza y Hombre está desarrollando en la Reserva Biológica Campanarios de Azaba hoy se han liberado 11 ejemplares de ciervo para el control de pastos y con ello seguir mejorando el ecosistema del bosque mediterráneo

Fundación Naturaleza y Hombre a través del proyecto LIFE 'Club de Fincas por la Conservación del Oeste Ibérico', dentro de las actividades de la Semana LIFE que está desarrollando estos días en la que se conmemora el 25 aniversario del programa LIFE de la Comisión Europea, ha dado una especial bienvenida a un herbívoro, el ciervo rojo mediterráneo, que, en la mañana de este jueves ha sido reintroducido en la Reserva Biológica Campanarios de Azaba, en Espeja.

Carlos Sánchez, presidente de Fundación Naturaleza y Hombre, coordinadora del proyecto LIFE en su bienvenida al encuentro anual de propietarios del Club de Fincas afirmaba que “pretendemos que los territorios del Oeste Ibérico mejoren su biodiversidad a la vez que desarrollan una producción ganadera más sostenible y sin que vaya en detrimento de la rentabilidad para la comunidad, ya que este proyecto tiene como principio fundamental la convivencia con la población local y el fomento del desarrollo rural”.

Continuaba su introducción destacando que “el saber científico ha de ser trasladado a los propietarios de la tierra para que vean que es posible mantener explotaciones agrícolas y ganaderas en armonía con la naturaleza”. Por ello la introducción de ejemplares de ciervo común o venado, 5 machos y 6 hembras, de las cuales 4 están preñadas, en la reserva biológica se realiza con la finalidad de estudiar los procesos ecológicos de las dehesas mediante el manejo de grandes herbívoros.

Su presencia, en aproximadamente 300 hectáreas de la reserva, las destinadas a un uso de conservación en el que se pretende lograr un 65% de cobertura vegetal mínima, permitiendo una baja carga ganadera, siempre menor que las dehesas del entorno, con la finalidad de evitar que el matorral en su crecimiento se cierre. Si bien el ciervo existe en la mayor parte de los hábitats presentes en la Península Ibérica, ha sido la subespecie de venado 'Cervus elaphus hispanicus', de las dos existentes en España, la introducida por su distribución próxima al Oeste Ibérico, ya que está limitada a la zona baja del Guadalquivir.

El venado o ciervo común utiliza preferentemente las áreas de transición entre zonas boscosas o cubiertas con vegetación arbustiva y áreas abiertas donde exista producción de plantas herbáceas entre las que se desplaza diariamente y en función de la estación. Actualmente se enfrenta a un riesgo real de alteración genética que podría suponer su desaparición como subespecie ibérica. Esta amenaza se deriva de criterios erróneos en su manejo como especie de caza.

Esta suelta de 11 ejemplares, procedentes de una finca autorizada de Ciudad Real, con el correspondiente certificado sanitario y pureza de raza genética, tiene un objetivo únicamente conservacionista y de investigación. La liberación de los ciervos se ha producido en el corazón de la finca, desde un cercado de acondicionamiento donde estaban confinados y que ha sido abierto para que se muevan libremente por la reserva biológica, mientras los asistentes permanecían en silencio detrás de un parapeto de camuflaje para no asustar a los herbívoros.

Después de presentar los avances anuales del proyecto a los propietarios pertenecientes al Club de Fincas, así como a los asistentes, entre los que se hallaban representantes de ayuntamientos, cotos de caza y agentes del SEPRONA, la jornada ha continuado con una charla sobre la 'Conservación de suelos, mejora de pastizales y fomento de la biodiversidad en el ecosistema de dehesa'.

Alejandro Martín, gerente d la empresa encargada de la charla, ha destacado la importancia del suelo y su cuidado para fomentar la biodiversidad de la dehesa. “Los suelos pobres de la dehesa, un ecosistema susceptible de mejorar siempre que mantenga la intervención del hombre, adecuadamente mejorados de forma biológica, con plantas forrajeras y leguminosas, no solo se convierten en un importante sumidero de CO2, sino que purifican el suelo y favorecen su drenaje evitando escorrentías por flujos fuertes de agua y sus daños”.

Además declaraba que “la biodiversidad enriquece los suelos, evita la erosión, aporta nutrientes continuamente al suelo y reduce el consumo de fertilizantes nitrogenados”. Concluía su intervención afirmando que “los pastos mejorados biológicamente producen tres veces más que los pastos naturales, siendo los animales en explotación en el área el mejor ejemplo de la sostenibilidad de la población rural.”

La jornada después de un almuerzo con alimentos de proximidad, algunos de ellos producidos en la reserva biológica como los derivados ibéricos, ha incluido el reconocimiento por su comprometida labor por la biodiversidad a uno de los propietarios. Todos pertenecen al Club de Fincas y mediante la herramienta de custodia del territorio favorecen la conservación de la biodiversidad en sus propiedades unidas en la red de fincas del Oeste Ibérico que ya abarca 13.000 hectáreas entre Portugal y España –Salamanca y Cáceres-.

Este año la mejor labor de custodia de territorio ha sido reconocida a la finca Atoquedo, situada en el área del Parque Nacional de Monfragüe, Cáceres, y que ha demostrado con sus acciones un estrecho compromiso con la conservación de la biodiversidad.

Las actividades de la semana LIFE continuarán el viernes 8 de diciembre con un paseo guiado por la reserva biológica abierto al público y dos charlas:”La importancia de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza)” por Juan Antonio López, presidente del Comité Español UICN y 'Proyecto Gran Simio, la destrucción de las selvas tropicales y la desaparición de los grandes simios' por Pedro Pozas, director ejecutivo de Proyecto Gran Simio en España.

El proyecto trasnacional LIFE 'Club de Fincas por la Conservación del Oeste Ibérico' tiene a la Fundación Naturaleza y Hombre como beneficiario coordinador de proyecto. Cuenta además con la Associaçao Transumânza e Natureza (ATN) de Portugal, la Universidad de Alicante y Universidad de Salamanca como beneficiarios asociados y con el apoyo de la Fundación Biodiversidad (Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente del Gobierno de España) y del instrumento financiero LIFE de la Unión Europea.

Comentarios
Lo más