El hijo de Antonio Hidalgo ya no trabaja en Globalia

El hijo de Antonio Hidalgo ya no trabaja en Globalia

Sigue la guerra entre los Hidalgo debido a la mala relación empresarial entre la segunda generación familiar. Antonio Hidalgo hijo  alcanzó un acuerdo con la empresa para desvincularse antes de la celebración del juicio

Continúan las tensiones entre la familia Hidalgo. El damnificado en esta ocasión ha sido Antonio Hidalgo hijo, que ya no trabaja en Globalia. Esto se debe a que su primo, Javier Hidalgo, una vez tomó posesión como consejero delegado de la empresa, decidió dar el cargo de director de compra de Globalia a su hermana, Cristina Hidalgo, y dejar sin ocupación alguna al propio Antonio Hidalgo hijo.

Este miércoles se celebraba la vista por el juicio pero, según han confirmado fuentes del Juzgado de lo Social de Madrid a SALAMANCA24HORAS, antes del mismo se alcanzó un acuerdo entre las partes por las que Antonio Hidalgo se desvinculó totalmente de Globalia. 

La mala relación empresarial de la de segunda generación, culpable de estas tensiones

Como ya adelantó este medio, la guerra entre los Hidalgo se debe a la mala relación empresarial existente entre la segunda generación.

Hace tan sólo unas semanas, Antonio Hidalgo, vicepresidente y accionista de Globalia, tuvo que pagar sus billetes hasta Palma de Mallorca cuando acudía allí a negociar la venta de sus acciones, el 9,1% que posee, de las que anunció que no seguiría con ellas.

Esta decisión se desencadenó una vez que el fundador de Globalia, Juan José Hidalgo, que cuenta con una participación superior al 51%, cedió la empresa a su hijo Javier, que rápidamente relegó de su puesto a Antonio Hidalgo hijo.

En este viaje, según las mismas fuentes, la sorpresa de Antonio Hidalgo padre fue mayúscula cuando, al ir a subir al avión de la compañía de la que es vicepresidente, recibió un aviso de que por orden del presidente, “en sus aviones” debía pagar a pesar de su condición de accionista, vicepresidente e, incluso, hermano.

Así, realizó el viaje de ida y vuelta en el mismo día, debiendo abonar el precio de los billetes. El problema en este asunto llegó por la gratuidad de los billetes a otros accionistas e, incluso, amigos, por lo que el criterio no es el mismo para todos.

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