Miércoles. 20.09.2017 |

TOROS

Luis David Adame caldea la quinta fría de abono. Resumen de la corrida charra

El frío se apoderó de la quinta de abono en La Glorieta, que parecía por momentos interminable. Ocho toros de El Puerto para cuatro toreros que cerraban las corridas de toreo a pie.

El salmantino Javier Castaño sería el encargado en abrir la tarde. Torearía bien Castaño a su primero, y empleándose con el animal firmaría series buenas al natural. Con una estocada trasera que haría que tardase en caer el animal, le dio muerte, la pena fue ese largo tiempo que haría que se enfriase el respetable y no pidiera trofeo, pero sí le ovacionase. En su segundo no se le vería al diestro en las mejores condiciones, y es que el percance que sufrió hace unos días no tardaría en pasarle factura, pero como los buenos toreros terminaría la faena.

Se llevaría la primera oreja de la tarde Joselito Adame, y es que su adversario le acompañaría en la lidia. Se lució con la diestra y lo mejor de su faena serian unas series de derechazos y unos cuidados trincherazos. Con su segundo de nombre “Gironero” no veríamos mucha faena, el de Aguascalientes no se terminaría de acoplar a él y su toreo no calaría en el tendido. En esta ocasión no le acompañarían ni los aceros.

Las ganas y la voluntad no le faltarían a Luis David Adame, su frescura y ambición convencían a la afición. En ambos animales vimos la destreza y el buen manejo que se gasta con el capote, toreo sublime con la capa. Su rotundidad llegaría en el séptimo de la tarde, las profundas embestidas de este negro dejaban paso a la creación en la muleta del joven Adame, el cual con ambas manos cuajaría una buena faena. Gustó su toreo, tanto es así que se pidieron con fuerza las dos orejas, pero que finalmente cortó una, y es que el presidente tiene la última palabra.

Era importante el día de hoy para Alejandro Marcos, ya que se presentaba en su plaza por primera vez como matador de toros. El de La Fuente tendría el peor lote de la tarde, aun así logró arrebatar a su segundo una oreja. Toreó bonito y elegante con el capote, estiradas fueron las verónicas que sellaría en el coso, y también bellos los quites. Vimos un Alejandro firme que pese a las complicaciones del animal daba la talla y le sacaba lo que tenían, y todo ello mientras la noche caía en nuestra bonita plaza.  

Texto: Victoria Rodríguez

Imagen: Pedro Villar Producciones / Puerta Grande

Luis David Adame caldea la quinta fría de abono. Resumen de la corrida charra
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