Álvaro Cascón y Gabriel de la Mora, portavoces del movimiento 15M, recuerdan perfectamente aquel día. Un quince de mayo en el que miles de ciudadanos salieron a la calle para expresar su indignación. “Vi que nuestros políticos y banqueros nos estaban robando, los sindicatos mayoritarios no nos entendían y vi como la gente salió la calle para cambiar las cosas, fue emocionante”, señaló Álvaro. A partir de ese día se establecieron acampadas en varias plazas de ciudades españolas, la plaza de la Constitución fue el escenario elegido en Salamanca.

Desde entonces, para Álvaro y Gabriel han cambiado muchas cosas. Después de que se levantaran las acampadas se generaron ciertas asambleas periódicas en los barrios y grupos de afinidad sobre temas concretos, cómo huertos de consumo, centros sociales, grupos contra la corrupción y los desahucios, etc. “Fue algo muy verde, con muchas ideas y muchos frentes, pero conseguimos proponer cosas para luchar por una democracia más participativa”, recuerda Álvaro. Sobre los rumores de una posible formación de un partido político, Gabriel de la Mora los desmiente tajantemente, “son rumores absurdos, no creemos que empezar ahora a pegarnos con los partidos sea útil para los ciudadanos, sólo queremos pedir que se solucionen los problemas”.

Un centro social y una huerta comunitaria

En Salamanca concretamente a raíz de este movimiento se creó el centro social autogestionado de Villafría y se creó una huerta comunitaria que cuenta con 6.000 metros cuadrados que está abierta al público. También nació un grupo feminista; se tradujeron documentales inéditos en el archivo de cultura, se promovieron ciclos documentales informando de la crisis, de los problemas con la Educación Pública; y una recogida de firmas a favor de la dación en pago, que consiguió más de 800 firmas sólo en Salamanca. 

Los objetivos principales, según cuenta Álvaro, han sido “informar y sobre todo concienciar a la gente”. Cada vez que había un recorte, los indignados salían a la calle para informar y expresar su rechazo a estas políticas. Además han apoyado diversas manifestaciones, como a las mareas por la sanidad y la educación, huelgas generales y  al movimiento 25S rodea al Congreso.  Según los activistas, “hemos estado vertebrando el movimiento y tratamos de insistir en que la gente no se canse y no tenga miedo , porque estas ideas se consiguen si la gente cree en ellas”.

El 15M sigue con su espíritu de lucha y se marca como objetivo para el próximo año consolidar todos estos proyectos. Empezar a realizar acciones más fuertes como los escraches. “Este fin de semana viene toda la plana mayor del Gobierno y apoyaremos a toda la gente que decida hacer escraches”, asegura Álvaro. También se plantean seguir con las asambleas y hacer cambiar de parecer al ejecutivo para que dé marcha atrás a sus políticas.

 
La legislación y las multas perjudican gravemente al movimiento

Gabriel de la Mora es el responsable del ámbito legal del movimiento en Castilla y León. Reconoce que en Salamanca tiene 2.000 euros encima de su mesa, y advierte que “mucha gente no se atreve a salir a la calle porque si denuncias la corrupción existente te multan con 150 euros”. Gabriel asegura que ya tiene dos casos favorables y la fiscalía ha dicho claramente que este Ayuntamiento limita severamente los derechos de libertad de expresión, “las ordenanzas municipales que tenemos son la ley de vagos y maleantes y la ley de propagandas ilegales de Franco”, afirmó.

 
Para conmemorar estos dos años, los indignados han preparado una serie de acciones para recuperar el espíritu del 15M. Como nos cuenta Álvaro van a realizar una performance, una acción artística que prometen no dejará indiferente a nadie. También han preparado un trivial reivindicativo sobre desahucios, feminismo, recortes y cuestiones legales. Y algunas acciones más que no nos han querido desvelar, “por un lado va a ser un día festivo y por otro muy crítico frente al sistema actual”, señaló.

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