La subida fiscal ha supuesto que, a partir de 2012, los tipos impositivos del IRPF español sean de los más elevados de Europa, no sólo en todos los tramos de la escala general, sino también en el tratamiento del ahorro. El incremento de impuestos aprobado por el nuevo Gobierno el pasado 30 de diciembre de 2011 ha elevado los tipos impositivos de España a uno de los niveles más elevados de toda Europa. Si, hasta la llegada del PP al Ejecutivo, los gravámenes ya resultaban excesivamente elevados para favorecer la recuperación económica, a partir de 2012 España tendrá unos de los tipos impositivos sobre la renta más elevados de Europa.
 
El informe del Instituto Juan de Mariana sobre las consecuencias de la subida fiscal decretada por el Gobierno de Rajoy se divide en dos partes: en la primera se analiza la posición en la que quedan los contribuyentes españoles en comparación con sus vecinos europeos y con los ciudadanos de otros países desarrollados; en la segunda, se exponen las razones que justifican que el ajuste del déficit debería producirse únicamente por el lado del gasto público.
 
La competencia fiscal entre regiones de España provoca casos tan llamativos como que un trabajador que es trasladado de comunidad a cambio de un mayor sueldo puede llegar a perder dinero si no tiene en cuenta la normativa fiscal regional que se estableció en la última reforma del sistema de financiación autonómica. Algunos contribuyentes ya han movido ficha, según los expertos, para cambiar su domicilio fiscal y ahorrarse varios miles de euros.

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