Desciende el presupuesto para alimentación mientras el precio de los productos se dispara

 Desciende el presupuesto para alimentación mientras el precio de los productos se dispara
Desciende el presupuesto para alimentación mientras el precio de los productos se dispara
Un informe constata que entre 2006 y 2011, el presupuesto medio de los hogares castellanos y leoneses en alimentación decreció un seis por ciento, una tendencia generalizada, excepto en Aragón, Galicia, País Vasco y La Rioja. El IPC, por el contrario, creció en ese periodo en Castilla y León un 13,1 por ciento en los alimentos y las bebidas no alcohólicas y un 56,4 por ciento en bebidas alcohólicas y tabaco.
 
Con todo, en esos cinco años, esa inversión familiar media en Castilla y León fluctuó de forma muy diversa. En 2007, disminuyó un 0,6 por ciento, pero al año siguiente, aumentó un cuatro por ciento. Ya en 2009, volvió a cambiar la tendencia y se produjo la punta más negativa (decreció casi un siete por ciento). En 2010, se mantuvo la caída, aunque en menor proporción (casi un tres por ciento); para al año siguiente, subir un 0,8 por ciento.
 
El documento refleja asimismo, que el gasto medio de los hogares de Castilla y León en comida y bebida se sitúa 4.150 euros anuales, un cinco por ciento menos que la media del conjunto de las autonomías de 4.361 euros, según un estudio de Eroski Consumer. Ese gasto de los hogares de la Comunidad constituye un 16 por ciento menos que el del País Vasco, la autonomía con el resultado más alto del informe, con 4.957 euros; pero un 12 por ciento más que en Extremadura, la de menor partida, con 3.718 euros.
 
Eroski Consumer sentencia que “el poder adquisitivo del consumidor se hunde: los problemas financieros del país se están convirtiendo en una soga que aprieta con fuerza su cuello. Y lo que es peor, parece que la situación no mejorará a corto plazo; suben los precios de los servicios básicos como la luz o el transporte; se disparan los impuestos y las tasas (muy por encima de la inflación) y un largo etcétera. Por más números que hagan las familias, hacer frente a los gastos es cada vez más difícil”.
 
En un análisis pormenorizado de los productos, la carne (charcutería, carne de ave, bovino, porcino, despojos, casquería, etcétera) es en el que más invirtieron las familias castellanas y leonesas, al igual que el resto de comunidades estudiadas. En concreto, este alimento concentra el 26 por ciento del presupuesto destinado a la alimentación. Le siguen el pan y los cereales, el pescado, la leche, el queso y los huevos, y la fruta: suponen entre un diez y un 14 por cienro. Alrededor del ocho por ciento del presupuesto total de las familias castellanas y leonesas va a parar a las hortalizas y el tres por ciento, al azúcar, confituras, miel, chocolate, confitería y helados. El resto de categorías de productos se destina menos de esa proporción.
 

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