Francisco Fernández, catedrático del Área de Física Atómica, Molecular y Nuclear de la Universidad de Salamanca, ha ofrecido hoy una conferencia con el sugerente título de 'Todo lo que quería saber sobre el bosón de Higgs y no ha tenido oportunidad de preguntar'. La expectación creada fue tan grande que la charla superó las previsiones e hizo que se quedase pequeña la sala del Edificio Trilingüe de la Facultad de Ciencias elegido para la ocasión.

Momentos antes del seminario, Francisco Fernández atendió a los medios de comunicación. "El bosón de Higgs es una partícula que se había predicho en 1964 para completar el marco de la teoría de partículas elementales que conocemos", explicó en declaraciones recogidas por DiCYT (www.dicyt.com), recordando que el Gran Colisionador de Hadrones (LHC por sus siglas en inglés) es un acelerador de partículas del Laboratorio Europeo de Física de Partículas, el CERN, especialmente diseñado "para ver si lo cazaban" y "parece ser que lo han encontrado" a pesar de que en Ciencia "para que algo sea creíble hay que hacer muchas pruebas".

 
"Todo parece indicar que sí es la partícula que se busca", ya que se ha encontrado en experimentos distintos y no sólo dentro del CERN, sino también en el Fermilab, un laboratorio de física de altas energías de Estados Unidos. En definitiva, "los indicios son sólidos porque muchos han encontrado lo mismo", apunta Francisco Fernández.
 
En cualquier caso, lo importante es que esta partícula permite sentar unas bases sólidas para iniciar nuevos caminos para la Ciencia, "más allá del Modelo Estándar" con el objetivo de encontrar, por ejemplo, diferencias entre la materia y la materia oscura, así como de afrontar muchos otros retos de la Física. En definitiva, completa y confirma una teoría para seguir avanzando en la búsqueda de nuevos conocimientos.
 
A pesar de que todo ello no conllevará aplicaciones prácticas a corto plazo, para llegar a encontrar esta nueva partícula "ha habido que hacer unos desarrollos tecnológicos tan enormes que se podrán aplicar a la vida práctica en un futuro", comenta el catedrático recordando un ejemplo que suele poner a menudo: "En la Fórmula 1 se desarrollan elementos que al cabo de años están en los automóviles del resto de los mortales".
 
En este sentido, Francisco Fernández hizo referencia al Premio Nobel de Física Paul Dirac, que en 1928 predijo la existencia de otra partícula, el positrón. Gracias a este avance, "hoy en día se realiza un tipo de imagen médica llamada tomografía por emisión de positrones, pero esta aplicación seguro que nunca se le pasó por la cabeza a Dirac, así que lo que pueda pasar en un futuro con el bosón de Higgs seguro que ahora tampoco pasa por mi cabeza", afirmó el catedrático.
 
De 'partícula maldita' a 'partícula de Dios' 
  
Aunque muchos titulares en estos últimos días hacen referencia al bosón de Higgs como "la partícula de Dios", este nombre tiene que ver poco con la Ciencia. El Premio Nobel de Física Leon Lederman escribió en los años 90 un libro sobre el bosón de Higgs que tituló 'The Goddamn Particle', es decir, 'La partícula puñetera', por lo difícil que era encontrarla. Sin embargo, el editor del libro decidió cambiar este título por 'The God Particle', convirtiéndola en 'La partícula de Dios'. Aunque este hecho ha dado pie en los últimos días a comentarios de personas alejadas del mundo de la Ciencia, el bosón de Higgs "nada tiene nada que ver con la divinidad", declara Francisco Fernández, puesto que "los físicos no somos capaz de medir esas realidades".

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