Rogelio González Sarmiento, catedrático de Medicina Molecular de la Universidad de Salamanca y científico del Centro de Investigación del Cáncer (CIC), sustituye a Jesús San Miguel como director científico del Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL). El objetivo inmediato es conseguir la acreditación por parte del Instituto de Salud Carlos III, que a largo plazo debería servir para mejorar la investigación que realiza esta entidad, fruto de la unión de los esfuerzos del Hospital Universitario de Salamanca, la Universidad de Salamanca, el CIC, el Instituto de Neurociencias de Castilla y León (Incyl) y profesionales de Atención Primaria.
 
“Para entender un instituto biomédico hay que entender hacia dónde va el futuro de la investigación de los hospitales en España”, asegura Rogelio González Sarmiento en declaraciones a DiCYT (www.dicyt.com). Si hasta hace poco el Instituto Carlos III fomentaba las redes temáticas de investigación, ahora “apuesta por los institutos acreditados, los que tengan un mínimo de calidad asistencial, investigadora y docente como para ser considerados punteros en España”, añade.
 
Por el momento hay 18 en todo el territorio nacional y, tras los procesos de evaluación que se llevan a cabo en la actualidad, se espera que lleguen a 25. Si se cumplen las expectativas, uno de ellos será el IBSAL, ya que las únicas objeciones que han recibido sus responsables hasta ahora tienen que ver con cuestiones administrativas que se pueden solventar. Por eso, confían en que tras el verano se logre el objetivo.
 
“Los institutos acreditados van a ser referencia a nivel nacional. Que Salamanca disponga de un instituto acreditado por el Carlos III quiere decir que va a tener más facilidad a la hora de hacer investigación biomédica”, comenta Rogelio González. Además, para el Hospital Universitario, “supone una importante ventaja porque es la confirmación a nivel nacional de la calidad de la investigación que se ha hecho hasta el momento en Salamanca”. A ello hay que añadir que el instituto impulsará la investigación en aquellos servicios que hasta ahora no destacan en este apartado.
 
En este sentido, “los hospitales que formen parte de un instituto acreditado serán los que reciban la mayor parte de la financiación y los que no se quedarán marginados”. Aunque en el momento actual estar entre los elegidos por el Carlos III no va representar mucha más financiación, supone “sembrar para el futuro”, afirma el nuevo director científico.
 
“Hay un axioma por el cual un hospital que no investiga es un mal hospital. Por lo tanto, cuando un hospital potencia su investigación, potencia su asistencia. Y al revés, si un hospital no tiene una buena asistencia, no puede hacer buena investigación. Son fenómenos interrelacionados. La idea de las autoridades sanitarias y de la gerencia del hospital es que si somos capaces de hacer una buena investigación en el hospital, seremos capaces de mejorar la asistencia”, insiste.
 
Potenciar el Cietus y el Incyl
 
La creación del IBSAL no supone menoscabar a las partes que no componen, sino todo lo contrario. Por ejemplo, el CIC seguirá liderando la investigación en cáncer en Salamanca. “No se trata de desvestir a un santo para vestir a otro, sino todo lo contrario, se trata de mejorar los ropajes de todos”, comenta. Además, el Incyl podría potenciar su faceta clínica, poco desarrollada hasta ahora, y el Centro de Investigación de Enfermedades Tropicales de la Universidad de Salamanca (Cietus) se convertirá también en un instituto que será “otra pata importante del IBSAL”.
 
Asimismo, para la Universidad de Salamanca, formar parte del proyecto supone reforzar su área biomédica, uno de los dos pilares de su Campus de Excelencia Internacional, junto con la enseñanza del español. También para el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que junto con la Universidad sustenta el CIC, supone una oportunidad de trasladar sus investigaciones al ámbito clínico.
 
“La ventaja de Salamanca es la tradición de hace años en la cual la frontera entre la Universidad, el CSIC y el Hospital está muy difuminada. En otros institutos participan las tres instituciones con cierta separación que aquí no hay. Estamos todos implicados desde hace muchos años en mejorar la investigación que se hace en Salamanca y ese capital lo tenemos que aprovechar porque lo tienen muy pocos hospitales. Por poner un ejemplo, todos los viernes nos reunimos en Consejo Genético del Cáncer oncólogos clínicos del hospital e investigadores del Centro del Cáncer para discutir los casos que se ven cada semana en el hospital”, agrega.
 
Reconocimiento a Jesús San Miguel
 
Rogelio González Sarmiento ha destacado también la importancia de su antecesor en el cargo de director científico del IBSAL, Jesús San Miguel, así como de los profesores Ángeles Almeida y Miguel Marcos, que seguirán en sus cargos acompañándole en la dirección científica.”Todos les tenemos que reconocer el esfuerzo titánico que han realizado para llevar a buen puerto este proyecto”, asegura.
 
Tras la previsible acreditación, los objetivos a medio plazo serán potenciar la investigación clínica y la investigación traslacional en el Hospital Universitario. “Si nos acreditan, dentro de cinco años nos van a volver a evaluar y todos los parámetros de publicaciones científicas tienen que mejorar”, señala.

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