La historia de Salamanca está repleta de personajes ilustres cuyas letras quedaron marcadas para siempre con ribetes de oro en la monumental piedra charra. Y de ahí a un callejero donde algunas calzadas esconden detrás una curiosa denominación con un fantástico relato. Es el caso de la calle La Latina, una de las vías que circundan el entorno universitario.
 
Perpendicular desde Libreros hasta Las Mazas, entre la Universidad y el Archivo Histórico Provincial, se encuentra una pequeña calle en honor a Beatriz Galindo de Carvajal, apodada La Latina por su basto conocimiento de los clásico. De hecho, fue la primera doctora de la institución académica salmantina, una mujer pionera en una época dominada por los hombres.
 
Cuenta la historia que en el número siete residió Beatriz Galindo, en lo que entonces era la calle Ave María. Allí se encontraba el desafiadero, donde los universitarios se retaban y pregonaban alguna novedad, como desafío fue la vida de La Latina para anunciar un nuevo mundo en el que las mujeres también gozarían de protagonismo.

Tienes que iniciar sesión para ver los comentarios

Lo más leído