Malestar de la Unión Federal de Policía Nacional por la discriminatoria concesión de condecoraciones

 Malestar de la Unión Federal de Policía Nacional por la discriminatoria concesión de condecoraciones
Malestar de la Unión Federal de Policía Nacional por la discriminatoria concesión de condecoraciones

Como cada año coincidiendo con la festividad de los Santos Ángeles Custodios, patrones del Cuerpo de la Policía Nacional, la Dirección General de la Policía tiene a bien conceder a miembros de la corporación, miembros de otros cuerpos policiales, instituciones y otras personalidades públicas o privadas,  recompensas en la forma de Ingreso en la Orden al Mérito Policial, en reconocimiento a la especial dedicación laboral, la carrera policial o hechos de relevancia para la seguridad ciudadana, entre otros. La norma en la que se ampara la concesión de condecoraciones es la Ley 5/1964 de 29 de abril, B.O.E 107 de mayo de 1964.

Los más populares de dichos reconocimientos, ?medallas? o ?cruces?, son las medallas con distintivo blanco y las medallas con distintivo rojo. Las condiciones de concesión de las condecoraciones están tasadas en la Ley, y para las que llevan el distintivo rojo siempre está presente el peligro o riesgo para la vida o la integridad personal. Los policías condecorados percibirán a partir de ese momento un complemento en su salario mensual, lo que convierte a las medallas rojas en objeto de deseo. 

"Sin desmerecer a otros miembros de la corporación que han resultado condecorados en este año 2015, en la Comisaría Provincial de Salamanca se ha producido un hecho concreto que provoca la indignación del colectivo policial", afirma la Unión Federal de Policía. Y explica que un agente de dicha Comisaría, con peligro real y manifiesto para su integridad, evitó el suicidio de otro cuando se disponía a disparar contra sí mismo. Forcejeó con él hasta arrebatarle el arma que pretendía usar para terminar con su vida, haciendo gala primero de un gran valor y heroísmo, después de gran profesionalidad, compañerismo, sentido del deber y otros tantos valores propios de los mejores policías.

Ese policía ha sido recompensado con la Cruz al Mérito Policial con distintivo blanco, aquella que significa el reconocimiento de jefes y compañeros y un apunte más en la hoja de servicios, siéndole denegada la condecoración pensionada por la Dirección General de la Policía. La UFP considera que se dan las condiciones más que suficientes para ser condecorado con la cruz con distintivo rojo, y así lo ha defendido en todos los foros.

"La historia se repite una vez más y la polémica en la concesión de las cruces con distintivo rojo está servida. Ser condecorado con la cruz al mérito policial con distintivo rojo no es solo un apunte más en el expediente laboral, que también, si no que aportan un complemento salarial que se devenga mensualmente y que complementa el sueldo habitual de los policías a los que se les concede", añade la UFP. Y dejan patente su desacuerdo con el reparto de las condecoraciones policiales. "Es cierto que la responsabilidad es más alta en las escalas superiores, pero también tienen unos complementos salariales que vienen a compensar esas altas responsabilidades".

Por eso, la Unión Federal de la Policía exige, una vez más, que los méritos policiales sean reconocidos por la Dirección General en la misma medida que a los miembros de las escalas superiores, "que no cercenen la profesionalidad y entrega de muchos profesionales con decisiones arbitrarias, incoherentes, cuando no directamente injustas, y que todos y cada uno, desde el lugar que nos corresponde, hagamos de este Cuerpo una policía mejor".

 

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