El 45% de las empresas españolas afirma que los problemas de morosidad están “amenazando su supervivencia”, según un estudio publicado por la entidad Intrum Justitia. El informe muestra que ocho de cada diez empresas teme que el retraso en los pagos tenga un “impacto negativo en su liquidez”, y casi la mitad alerta de que esa situación pondría en peligro el mantenimiento de su actividad. Asimismo, el estudio señala que el 90% de las empresas españolas considera que el Gobierno “no está haciendo todo lo que debe para combatir la morosidad” y reclaman medidas para reducir los plazos de pago de las administraciones públicas.

El estudio muestra la evolución del comportamiento de pago de particulares, empresas y administración pública y el riesgo de impago en las operaciones comerciales en 28 países europeos y entre sus principales conclusiones afirma que, si administraciones públicas, empresas y consumidores pagaran sus facturas equivaldría a una inyección para la economía española de 28.590 millones de euros (lo que suponen las pérdidas por impagos). Sumando las cifras correspondientes a los diferentes países europeos analizados observamos que esta suma asciende a 340.000 millones de euros; un dato muy revelador ya que representa el total de deuda griega o una tercera parte del gasto sanitario anual en Europa.
 
Además, por primera vez, España se sitúa en la zona más comprometida del mapa de Índice de Riesgo al pasar de 168 a 170. Así, entra en la zona de clasificación donde el riesgo se sitúa en nivel de emergencia que significa “que como no se tomaron las medidas adecuadas cuando “solo era necesario” ahora es “urgente” tomar dichas medidas”. En 2012, siguiendo la tónica del año anterior, el plazo medio de pago (acordado + retrasos) en España duplica al europeo. Aunque en términos absolutos ha mejorado sensiblemente respecto al año anterior pasando de 106 días en 2011 a 105 en 2012, esta cifra se sitúa aún muy lejos de la europea: 51 días en 2012 y 53 de 2011.
 
Las empresas no confían en bancos ni gobiernos

Prolongar en el tiempo las dificultades económicas y financieras está empezando a pasar factura. Así, el 64% de las empresas españolas afirman que la recesión ha generado problemas de liquidez. Para Luís Salvaterra, Director General de Intrum Justitia Ibérica, “las empresas están tratando de hacer frente a los pagos pero se ven atrapadas en un círculo vicioso, por una parte tratando de pagar sus facturas lo más tarde posible y por otra tratando de que se les pague lo más pronto posible”.

 
Las medidas adoptadas por los organismos europeos e internacionales para detener la crisis financiera e internacional se han centrado en gran medida en el ahorro de los bancos y el sistema financiero. El Índice de Riesgo 2012 muestra, sin embargo, que el 47% de las empresas europeas tienen menos confianza en que los bancos sean capaces de apoyarles mientras que solo el 5% aseguran tener más confianza. Concretamente en España, la cifra de las empresas que aseguran tener una confianza menor asciende a 54% y solo el 1% asegura tener una confianza mayor.
 
Esta cifra es especialmente preocupante si la unimos a la valoración hacia los gobiernos ya que, en palabras de Luís Salvaterra “solo 3 de cada 10 empresas europeas confían en que los gobiernos sean capaces de apoyarlos frente a los riesgos de los retrasos en los pagos e impagos”. Además, la cifra española es aún más “dramática” ya que solo 1 de cada 10 empresas asegura tener dicha confianza. Tampoco la situación parece ofrecer ninguna esperanza de mejora en un futuro próximo, el 94% de las empresas en Europa y el 95% en España creen que el riesgo de impagos aumentará o permanecerá al mismo nivel en los próximos 12 meses.

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