"No está previsto cerrar ningún cuartel de la Guardia Civil; nuestra filosofía es estar cerca de la gente"

 "No está previsto cerrar ningún cuartel de la Guardia Civil; nuestra filosofía es estar cerca de la gente"
"No está previsto cerrar ningún cuartel de la Guardia Civil; nuestra filosofía es estar cerca de la gente"

Jorge Montero Llácer es natural de Burriana (Castellón), donde nació hace 46 años. Se ha incorporado a la Comandancia de Salamanca procedente de la de Lleida, a cuyo frente estuvo desde octubre de 2012. Ingresó en la Academia General Militar en 1988, obteniendo el empleo de teniente en 1993. Estuvo destinado en las provincias de Navarra, Valencia, Valladolid y Madrid, antes de incorporarse a Lleida. Ha estado destinado en unidades de Seguridad Ciudadana, Policía Judicial, Grupo de Reserva y Seguridad y en el Estado Mayor de la Guardia Civil.

- ¿Ya asentado en el cargo y en Salamanca o todavía aterrizando?
- Todavía un poco aterrizando porque es una provincia muy extensa y no me ha dado tiempo a recorrer gran parte de los puestos que tenemos. El funcionamiento de la Comandancia y el tratamiento con las instituciones va con normalidad, en ese sentido ya estoy asentado.

- Es también un regreso a sus raíces, pues en su discurso de toma de posesión desveló que tiene antepasados charros, ya que su tatarabuelo fue carabinero en Fuenteliante.
- Había estado en Salamanca de paso, no conocía la ciudad con el detalle que requiere, porque es una ciudad con mucho que ver y visitar. Ahora tengo la oportunidad de disfrutar la ciudad día a día. Poder vivir en una ciudad como Salamanca tiene su encanto.

- ¿Cómo se define Jorge Montero?
- La primera impresión que la gente puede tener de mí es que soy un poco distante, me cuesta entrar en el trato con la gente pero después me resulta más cómodo. En mi función como jefe de la Guardia Civil, intentaré trabajar todo lo que haga falta para estudiar los problemas que me lleguen para a la hora de tomar las decisiones ser justo y no dejarme llevar por otras influencias.

- Eso es muy de charros, que tenemos fama de secos cuando se nos conoce... Será el gen de su antepasado.
- Puede ser. 

- Tras ser jefe en Lérida, se mostró con ganas de estar al frente de una Comandancia con todas las competencias. Ahora que se habla tanto de Cataluña, ¿qué diferencias ha encontrado entre allí y Salamanca durante estos primeros días?
- Allí la Guardia Civil no ejerce las funciones de seguridad ciudadana, mantenimiento del orden público, investigación de los delitos ordinarios, entonces al final la Guardia Civil está encorsetada en Cataluña en funciones de recaudación fiscal, de control del contrabando, de protección de medioambiente. Me apetecía conocer la Guardia Civil con todas sus competencias. Ya estuve de segundo jefe en Valladolid pero es diferente. Cambia bastante la responsabilidad.

- En su trayectoria profesional ha recorrido gran parte de España y ocupado diversos puestos en todo tipo de áreas de la Benemérita, por lo que conoce las necesidades del Cuerpo. ¿Cuáles son en la provincia charra?
- La primera impresión es que en cuanto sea posible habría que invertir en los cuarteles, también si fuera posible con el apoyo de alguna institución el conseguir financiación para mejorar el estado de algunos cuarteles, porque no son todos los modernos que nos gustaría. Algunos están más en precario. Si alguien nos ayuda, bienvenido sea. Por ejemplo, es de agradecer que en Villares de la Reina el Ayuntamiento nos ha cedido unas dependencias. Ese tipo de colaboración entre administraciones hay que fomentarlo, es una de las carencias que he podido notar en Salamanca, aumentar la implicación de las instituciones para dotar de más medios a la Guardia Civil.

- ¿Son necesarios más efectivos?
- La situación de Salamanca es similar a la del resto de España, tenemos efectivos ajustados para cumplir nuestras funciones y haría falta un cierto incremento para desarrollarlas mejor. Tenemos la oferta de empleo público que se ha aprobado este año, que se ha incrementado muchísimo respecto a años anteriores, y esperamos que parte de ese aumento llegue a Salamanca. Tiene la ventaja esta provincia que cualquier vacante que se anuncia se cubre casi inmediatamente, Salamanca atrae mucho a los guardias civiles, también porque hay bastantes originarios de aquí que están fuera y quieren volver.

- Lo digo porque Salamanca es una provincia muy dispersa, con 362 municipios, la mayoría con menos de 500 habitantes.
- Nuestro despliegue, que no queremos cambiar, es estar cerca de todos los pueblos, aunque sean los más pequeños. Nuestra filosofía es esa, estar cerca de la gente. Es nuestro modelo de funcionamiento y por eso queremos reforzar la plantilla de cada cuartel.

- Ahora que en la Junta de Castilla y León se habla de agrupar ayuntamientos, de una reordenación del territorio al cambiar la demografía de los pueblos respecto a décadas atrás, ¿también es necesaria una redistribución de los cuarteles de la Guardia Civil?
- Por el momento no está previsto cerrar ningún cuartel en Salamanca, seguir con el número que tenemos. En los pueblos pequeños la gente quiere que estemos cerca. Si pasa algo, allí acuden.

- ¿Y aumentarlos? Por ejemplo en el alfoz de la capital.
- Por el momento podemos cubrir el servicio con Santa Marta de Tormes y Villares de la Reina, enfocado más hacia La Armuña. Si hubiera un incremento de plantilla podríamos pensar poner un nuevo cuartel.

- No obstante, la distancia ahora se solventa con las nuevas tecnologías. ¿En qué situación están los cuarteles en este asunto?
- Están bien, tenemos unas telecomunicaciones bastante buenas. Puede haber zonas donde la orografía dificulta que lleguen bien las telecomunicaciones, pero eso al final no depende de nosotros por más medios que tengamos. Pero es anecdótico. Dentro de los cuarteles el material es suficiente, su hubiera más sería mejor, pero no tenemos ninguna dificultad para prestar cualquier servicio por necesidades de material.

- En los últimos años se ha innovado en el medio rural con el Equipo Roca. ¿Cómo está funcionando en Salamanca?
- El balance es muy positivo. De hecho, ha disminuido a delincuencia relacionado con los delitos contra la propiedad en propiedades agrícolas y ganaderas. Los resultados estadísticos son buenos. También es bueno que las asociaciones de agricultores y ganaderos puedan tener unos interlocutores a quienes pasar toda la información que tengan. Antes ponían una denuncia, pero si se enteraban de algo más no sabían a quién llamar. Ahora tienen a personas de contacto, interlocutores fijos.

- Esas estadísticas, ¿qué delitos destacan en los pueblos charros?
- Robos en casas deshabitadas o de material de explotaciones agrícolas y ganaderas.

- ¿Se producen por descuido de la gente, más confiada en los pueblos que en la ciudad, o se está ?profesionalizando? la delincuencia?
- En la zona rural de Salamanca no hay grupos organizados, son delitos puntuales de personas que ven que tienen la oportunidad de cometer el robo. Este verano y todavía sigue es el tema de los hurtos con abrazos, por eso recomiendo a la gente que no lleve joyas a la vista, sobre todo las personas mayores que van solas por su pueblo, que intenten no hacer ostentación de algo que pueda ser susceptible de robo, como relojes, pulseras, collares? Es importante esa prevención.

- ¿Alguna inversión prevista para 2016 a través de los Presupuestos del Estado?
- En principio la idea es continuidad. Cuando venga la época de bonanza se intentarán hacer más obras, pero ahora no toca eso, estamos en la época de sacar el máximo rendimiento a los medios de los que disponemos.

- ¿Algún proyecto pendiente que le comentara su antecesor?
- Fundamentalmente de organización interna, más que de cara al exterior.

- Todo está también pendiente de lo que ocurra en las elecciones generales de diciembre y el Gobierno que resulte de las urnas. Las encuestas apuntan a nuevos tiempos en la política, y hablando de ello, ¿evoluciona la Guardia Civil a la par que la sociedad?
- La Guardia Civil avanza con los nuevos tiempos, porque los guardias civiles estamos dentro de la sociedad. No obstante, hay ciertos valores institucionales tradicionales que queremos mantener. La disciplina, el esfuerzo, el sacrificio, son valores fundacionales y nuestra idea es mantenerlos. 

- Hay asociaciones que reclaman que la Guardia Civil deje de tener carácter militar, más apertura al asociacionismo en plan sindical, más medios?
- Eso es algo legal. Por ejemplo el asociacionismo en la Guardia Civil está regulado por una ley del año 2007, que fue un avance significativo respecto a la situación anterior y a ello tenemos que atenernos, a la ley que está en vigor. Que hay personas que reivindican dar más pasos, entonces el legislador tendrá que cambiar la norma, pero por el momento es lo que hay. Las asociaciones tienen su papel, su protagonismo, se les escucha y se les atiende. La Guardia Civil siempre ha sido un cuerpo militar y por el momento seguirá siéndolo. Ha sido y es la voluntad del gobierno anterior y el actual.

- En todos los barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas la Guardia Civil es la mejor valorada por los ciudadanos.
- Si perdiéramos nuestros valores fundamentales y cambiáramos nuestra idiosincrasia pues igual dejaríamos de ser tan valorados.

- Y eso que la fama de los radares y las multas de tráfico?
- La gente de la ciudad sólo conoce la guardia civil de tráfico y es el miedo a la multa, pero es mucho más la labor de auxilio a la gente que tiene un problema, de regular el tráfico cuando hay un accidente, de investigarlo? Pero la guardia civil también sanciona para evitar que haya peligros al volante, a todos nos gusta que se multe a los conductores que vemos que cometen una imprudencia. Es mucho más el tiempo que se dedica a ayudar a la gente que a formular denuncias. Salamanca es una provincia de paso y el nivel de tráfico es muy alto.

- La Guardia Civil es la mejor valorada y sin embargo sus agentes trabajan en peores condiciones y cobran menos en muchos casos que policías nacionales y sobre todo policías locales y autonómicos.
- Eso no depende del jefe de la Comandancia? El Gobierno reparte los presupuestos y nos gustaría tener unas retribuciones al menos como otros cuerpos y fuerzas de seguridad. El Gobierno lo sabe y es cuestión de que modifiquen las normas para equipararnos.

- En resumen, ¿cuál es el futuro de la Guardia Civil?
- Seguir siendo un cuerpo policial que presta su servicio fundamentalmente en el ámbito no urbano y que no debe perder su idiosincrasia de ser un cuerpo militar, con lo que conlleva de organización, disciplina, de modo de funcionar. Pero a la vez adaptarse a los nuevos retos que se vayan produciendo en el futuro sin perder la cercanía en el ciudadano. Si la gente sigue viviendo en los pueblos pequeños, la Guardia Civil tiene que estar allí. No podemos replegarnos hacia la capital, hay que estar pegado a la gente.

- ¿Y el día que apenas haya pueblos, como vaticinan muchos expertos en demografía?
- Nos adaptaremos a los cambios. Si desaparecen los pueblos, la Guardia Civil se replanteará su despliegue, pero mientras haya pueblos pequeños, tenemos que estar allí, cerca de la gente.

 

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